Científicos alertan por popular suplemento que podría favorecer a las células cancerígenas

by Mario Guillermo

El glutatión, un compuesto ampliamente comercializado en la industria del bienestar por sus propiedades antioxidantes y protectoras, se encuentra hoy en el centro de un intenso debate científico. Una investigación reciente, publicada en la prestigiosa revista Nature, sugiere que este aliado del sistema celular podría tener un «lado oscuro»: servir como fuente de energía para las células cancerígenas.

Investigadores de la Universidad de Rochester descubrieron que, en contextos de escasez de nutrientes, los tumores de mama no solo contienen elevadas concentraciones de glutatión, sino que son capaces de descomponerlo para utilizarlo como combustible.

El doctor Isaac Harris, investigador principal del estudio, explicó que las células malignas demuestran una capacidad de adaptación sorprendente. Al enfrentar un entorno hostil, el cáncer «recicla» este antioxidante —cuya función habitual es reparar el daño celular y proteger contra la oxidación— para garantizar su propia supervivencia y proliferación.

Hasta ahora, el glutatión era valorado exclusivamente por sus beneficios en suplementos y terapias de reparación. Sin embargo, este nuevo enfoque plantea un cambio de paradigma:

  • Adaptación metabólica: El estudio, realizado en tejido humano y modelos preclínicos, confirmó que los tumores consumen activamente este compuesto.
  • Mecanismo de supervivencia: El cáncer aprovecha recursos que antes se consideraban intrínsecamente beneficiosos para el organismo.

El aspecto más prometedor de la investigación reside en la interrupción de este proceso. Al bloquear la capacidad de las células cancerosas para procesar el glutatión, los científicos lograron ralentizar significativamente el crecimiento de los tumores.

Actualmente, el equipo de Rochester trabaja en el desarrollo de un fármaco específico diseñado para cortar este suministro de energía de forma selectiva, buscando no afectar a las células sanas que sí requieren del antioxidante para sus funciones normales.

Aunque el estudio se centró inicialmente en el cáncer de mama, evidencias preliminares indican que otros tipos de tumores podrían emplear mecanismos similares. De confirmarse, esta línea de investigación abriría la puerta a una nueva generación de terapias oncológicas enfocadas en el «desabastecimiento energético» de la enfermedad, redefiniendo el uso de antioxidantes en pacientes con diagnósticos activos.

Con información de Heraldo

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