La comunidad de rescatistas en México se despidió este miércoles 1 de abril de uno de sus miembros más valientes y queridos. El oficial canino Capitán, integrante fundamental de la Unidad K-9 de Protección Civil y Bomberos, falleció tras una década de servicio dedicada a salvar vidas, dejando un legado imborrable en la memoria colectiva del país.
Capitán no fue un perro cualquiera; su figura cobró relevancia nacional durante las labores de rescate tras el catastrófico sismo del 19 de septiembre de 2017. En el estado de Morelos, uno de los puntos más golpeados por el movimiento telúrico, el canino fue una pieza clave para localizar a una persona atrapada bajo los escombros, demostrando la importancia de los binomios caninos en situaciones de desastre.
Formado desde cachorro en las filas de Protección Civil y Bomberos de Puerto Vallarta, Capitán desarrolló un olfato certero y una lealtad incondicional hacia sus compañeros humanos. Apenas hace un mes y medio, el canino había sido jubilado con honores, cerrando un ciclo de diez años de operatividad.
«Su olfato brilló con luz propia. Gracias por tu servicio, tu lealtad y por cada día de compañía. Que desde donde ahora estés, tu guía siga protegiendo a los niños de nuestra ciudad. ¡Adiós, vaquero!», expresaron sus compañeros de corporación a través de un emotivo mensaje en redes sociales.
La noticia de su partida hacia el «cielo de los perritos» generó una ola de mensajes de gratitud en plataformas digitales. Usuarios de Facebook y X recordaron su trayectoria con frases como: «Le volvieron a salir sus alas, su misión aquí terminó y lo hizo muy bien» y «Reconocemos su importante aportación a la sociedad; nuestras condolencias a la Unidad K-9».
Con la muerte de Capitán, México despide a otro de sus «héroes sin capa», aquellos que, con cuatro patas y un instinto inigualable, han recordado al país que en medio de la tragedia siempre hay una mano —o una pata— dispuesta a ayudar.
Con información de Heraldo
