Un activista afromexicano, identificado en redes sociales como «Loafb- el vato Afromexicano», denunció públicamente haber sido víctima de perfilamiento racial por parte de agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) mientras se encontraba en un establecimiento de comida dentro de la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente (TAPO).
El joven grabó el momento de la interacción con los funcionarios federales y compartió el video en plataformas digitales, señalando que la intervención ocurrió basada únicamente en sus rasgos físicos, a pesar de haber acreditado previamente su nacionalidad mexicana.
Durante el intercambio grabado en video, los elementos del INM argumentaron que la aproximación respondía a «revisiones aleatorias» y a protocolos de entrevista breves para la verificación de identidad. Ante estas explicaciones, el denunciante cuestionó los criterios aplicados por la corporación:
«Esto es perfilamiento racial y eso no está chido. ¿Por qué no detienes a una persona güera, por ejemplo?», recriminó el afectado a los agentes, señalando que acababa de participar en un encuentro en el Senado de la República relativo a la Ley General de Afromexicanos.
- Impacto emocional: El activista enfatizó que este tipo de revisiones recurrentes responden a un problema estructural y generan un desgaste emocional sistemático en las personas pertenecientes a poblaciones históricamente vulneradas.
- Frecuencia del problema: Declaró que la interceptación por parte de autoridades migratorias es una situación recurrente en sus traslados por dicha terminal de autobuses.
El perfilamiento racial se define como la práctica en la que autoridades de seguridad o migración utilizan características físicas, origen étnico o apariencia para seleccionar a las personas que serán sujetas a inspección o interrogatorio.
Aunque el INM ha participado en la elaboración de guías junto con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) para evitar la discriminación en los filtros de verificación, organizaciones sociales y activistas continúan señalando la persistencia de estas conductas en los operativos cotidianos de control migratorio.
Con información de Heraldo
