Durante un acto de campaña republicano celebrado en el estado de Texas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una controvertida propuesta electoral al prometer la entrega de un cheque por 5,000 dólares a cada adulto estadounidense en caso de que su partido obtenga la victoria en las próximas elecciones legislativas de mitad de mandato.
La declaración desató aplausos entre sus simpatizantes, pero generó inmediatas críticas de la oposición demócrata —que calificó el anuncio como una «promesa vacía»— y encendió el debate técnico entre analistas legales y económicos sobre la viabilidad presupuestaria y la legalidad de la medida.
La legislación federal de Estados Unidos prohíbe explícitamente la entrega de compensaciones económicas destinadas a influir en el sentido del voto. Sin embargo, juristas consultados señalan que la propuesta podría encuadrarse como una política fiscal general:
Joan Mahoney, profesora de Derecho en la Universidad de Southampton, explicó que la medida no constituiría técnicamente un soborno al estar dirigida a toda la población adulta de forma universal, independientemente de su preferencia partidista: «Es el mismo tipo de promesa electoral que decir ‘si mi partido gana, bajaremos los impuestos’, aunque los políticos no suelen plantearlo de forma tan explícita», precisó.
Por el contrario, analistas de centros de estudio internacional como Chatham House advirtieron que el planteamiento de Trump adquiere un carácter «marcadamente transaccional», distanciándose de las plataformas programáticas habituales de los partidos políticos.
El costo total de la medida ascendería a 1.3 billones de dólares, considerando una población adulta estimada en 270 millones de personas. La magnitud del gasto genera dudas sobre su sostenibilidad económica en un contexto de creciente deuda pública y tensiones presupuestarias derivadas del conflicto armado en Irán:
- Mecanismos de financiamiento: Aunque el mandatario no precisó la fuente de los fondos ni si buscará la aprobación del Legislativo, el vicepresidente JD Vance sugirió que la partida podría financiarse mediante la recaudación de aranceles comerciales, excluyendo de los pagos a los sectores de mayor ingreso.
- Viabilidad en el Congreso: Economistas del centro Tax Foundation calificaron el proyecto como insostenible ante los crecientes déficits fiscales del país y ven altamente improbable que el Congreso apruebe un desembolso de esa escala o que pueda instrumentarse mediante un decreto ejecutivo.
Con información de Heraldo
