En un golpe judicial de alto impacto, la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, en coordinación con la DEA, anunció una acusación formal contra 11 individuos señalados por presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa. La lista es encabezada por el actual gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, marcando un hito en las investigaciones sobre narcopolítica en México.
El fiscal Jay Clayton y el administrador de la DEA, Terrance C. Cole, presentaron el documento judicial que detalla una red de presunta protección y logística para el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense. Los cargos imputados incluyen:
- Narcotráfico a gran escala.
- Uso de armas de fuego de alto poder.
- Participación en homicidios.
Además del mandatario estatal, la acusación alcanza a figuras clave de su administración y exfuncionarios de alto rango, destacando los nombres de Enrique Inzunza Cázarez y Juan de Dios Gámez Mendívil.
Dentro del mismo pliego acusatorio, resalta el caso de Juan Valenzuela Millán, conocido como “Juanito”. Sobre él pesan cargos adicionales de extrema gravedad por el presunto secuestro y asesinato de un informante de la DEA, así como de un familiar de este, en represalia por la cooperación con las autoridades estadounidenses.
El caso ha sido asignado formalmente a la jueza federal Katherine Polk Failla, conocida por llevar procesos de alta complejidad. Las autoridades estadounidenses han subrayado que esta investigación busca desmantelar los nexos de complicidad institucional que han permitido la expansión de las operaciones del Cártel de Sinaloa fuera de las fronteras mexicanas.
Hasta el momento, el Gobierno de Sinaloa no ha emitido un comunicado oficial respecto a las imputaciones presentadas en la corte de Nueva York, mientras que la expectativa por posibles solicitudes de extradición continúa creciendo en el ámbito diplomático.
Con información de Milenio
