En medio de una jornada de caos y bloqueos que sacudieron al municipio, el Centro Integral de Justicia Regional (Ceinjure) de Puerto Vallarta fue blanco de un ataque directo que permitió la evasión de 23 internos. El saldo del enfrentamiento es de un oficial fallecido y una alerta nacional activa para la recaptura de los reos.
El secretario de Seguridad Pública del Estado, Juan Pablo Hernández, confirmó que el asalto fue ejecutado por un grupo de la delincuencia organizada que utilizó un vehículo como ariete para derribar el portón principal del complejo penitenciario.
Según el reporte oficial, los agresores irrumpieron en las instalaciones abriendo fuego de alto calibre. Los custodios del penal repelieron la agresión, desatando un intenso intercambio de disparos. Durante el enfrentamiento, un elemento de la Policía Penitenciaria perdió la vida en cumplimiento de su deber.
“Lamentablemente falleció uno de nuestros compañeros. El hecho ocurrió cuando grupos criminales dispararon a las instalaciones, chocaron un vehículo y derribaron un portón para lograr ingresar”, detalló el secretario Hernández.
La irrupción externa provocó una reacción en cadena dentro del penal, derivando en conatos de riña entre las Personas Privadas de la Libertad (PPL). Debido a los bloqueos viales en la zona, el despliegue de refuerzos resultó sumamente complejo; sin embargo, elementos de la Policía del Estado destacados en la Zona Metropolitana de Guadalajara lograron trasladarse al puerto para restablecer el orden.
Tras realizar el pase de lista correspondiente, las autoridades confirmaron que la situación interna está bajo control y que personal de la Comisión de Derechos Humanos se encuentra en el lugar supervisando el estado de la población carcelaria restante.
El gobierno de Jalisco ha emitido una ficha de búsqueda a las 32 entidades federativas del país, solicitando la colaboración de las fiscalías estatales y fuerzas federales para localizar a los 23 evadidos.
Actualmente, Puerto Vallarta y las zonas colindantes se encuentran bajo un estricto operativo de vigilancia por aire y tierra. Las autoridades han pedido a la ciudadanía extremar precauciones y reportar cualquier actividad sospechosa mientras continúan las labores para devolver la paz al municipio.
Con información de Milenio
