En un giro sin precedentes, el expresidente Bill Clinton y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton comparecerán ante una comisión bipartidista del Congreso para rendir cuentas sobre su relación con el fallecido financiero Jeffrey Epstein. Tras años de resistencia legal, la pareja se verá obligada a declarar bajo juramento para evitar posibles cargos penales por desacato.
La investigación, liderada por el representante James Comer, busca esclarecer los vínculos de figuras de alto nivel con Epstein, quien murió en extrañas circunstancias en 2019 mientras esperaba juicio por delitos graves de tráfico sexual.
A través de una carta obtenida por The New York Times, la defensa de los Clinton confirmó su asistencia, no sin antes lanzar duras críticas a la comisión. «Ellos negociaron de buena fe, pero usted no. Sin embargo, el expresidente y la exsecretaria estarán allí», señalaron los voceros, evidenciando la tensión entre la pareja política y los investigadores.
Para concretar esta comparecencia, se han establecido condiciones estrictas:
- Bill Clinton: Tendrá una sesión única de cuatro horas, bajo juramento y a puerta cerrada con los miembros de la comisión. Significativamente, el testimonio no será grabado.
- Hillary Clinton: Aunque inicialmente se propuso una declaración escrita, la presión de Comer —respaldada incluso por algunos sectores demócratas— ha forzado una postura más directa frente a los legisladores, a pesar de que ella sostiene no haber tenido vínculos de negocios con Epstein.
La presentación de los Clinton frente al Capitolio es un evento casi inédito en la política estadounidense. Si bien otros mandatarios han hablado ante el Congreso, como Gerald Ford en 1983, este caso es distinto debido al trasfondo de la investigación criminal que rodea al círculo de Epstein.
Incluso Donald Trump, quien fue citado en 2022, logró revocar el trámite, lo que sitúa a los Clinton en una posición de vulnerabilidad legal que podría hacer historia.
James Comer ha sido enfático en que la comparecencia no es un acto protocolario, sino una necesidad para cerrar las lagunas informativas en el expediente de Epstein. La comisión busca determinar si el poder político de los Clinton fue utilizado de alguna manera para facilitar o encubrir las actividades del empresario.
Se espera que las sesiones ocurran en las próximas semanas bajo un estricto protocolo de seguridad nacional, dada la sensibilidad de la información que podría salir a la luz.
Con información de Milenio
