Una adolescente de 15 años se debate entre la vida y la muerte en el Hospital AIIMS de Bhubaneswar, tras ser rociada con gasolina y prendida fuego por atacantes desconocidos el sábado por la mañana en la localidad de Balanga. El brutal incidente, que ha conmocionado a la India, ocurrió en plena vía pública y ha desatado una ola de indignación y demandas de justicia.
Según fuentes oficiales citadas por PTI, la joven sufrió quemaduras graves en las manos, piernas y torso. Fue trasladada de urgencia al centro hospitalario, donde su estado es crítico y un equipo multidisciplinario de médicos vigila de cerca su evolución.
La vicejefa del Gobierno de Odisha y titular del Departamento de Desarrollo de la Mujer y la Infancia, Pravati Parida, expresó su consternación ante el ataque a través de un mensaje en la plataforma X. «Estoy conmocionada y entristecida al conocer que unos desalmados prendieron fuego a una niña de quince años en plena vía pública», escribió Parida, quien además aseguró que el gobierno asumirá todos los gastos médicos derivados del tratamiento de la menor.
Las fuerzas de seguridad locales han iniciado una investigación exhaustiva para identificar y capturar a los responsables de este atroz acto. Hasta el momento, no se han efectuado arrestos ni se ha determinado un posible móvil para el ataque. La comunidad de Balanga y Bhubaneswar se encuentra conmocionada, aumentando la presión sobre la policía estatal y las autoridades para esclarecer rápidamente el caso.
Este suceso cobra especial relevancia al producirse apenas cuatro días después de que una universitaria de la misma región se inmolara frente a su facultad. La joven había denunciado acoso sexual por parte de un profesor sin recibir una respuesta institucional adecuada, lo que ha generado un acalorado debate sobre la incapacidad de las instituciones para proteger a mujeres y niñas en el estado.
El ataque a la adolescente de 15 años ha vuelto a poner en el centro del debate la seguridad de niñas y adolescentes en los espacios públicos y escolares de la India. Organizaciones civiles y de derechos humanos han exigido al gobierno la implementación urgente de protocolos de protección para víctimas vulnerables, especialmente en zonas rurales y semiurbanas.
Si bien el compromiso de la vicejefa Pravati Parida de cubrir los costos médicos y acelerar la investigación es un primer paso, activistas alertan que la eficacia del sistema judicial y policial será fundamental para alcanzar la justicia y disuadir futuros ataques. El caso subraya la responsabilidad del estado de reforzar las políticas de protección infantil, agilizar las denuncias y asegurar que crímenes tan atroces no queden impunes.
En respuesta a la tragedia, diversos grupos sociales han organizado vigilias en Balanga y Bhubaneswar, no solo para pedir atención médica para la joven, sino también para exigir justicia inmediata. La comunidad clama por un cambio que garantice la seguridad y el bienestar de las mujeres y niñas en India.
Con información de Milenio
