Lo que pretendía ser una expedición de lujo en busca de trofeos salvajes terminó en tragedia el pasado 17 de abril. El estadounidense Ernie Dosio, de 75 años, perdió la vida tras ser interceptado por un grupo de cinco elefantes mientras recorría la selva de Gabón, país que alberga la mayor población de elefantes de selva en el mundo.
De acuerdo con reportes de Daily Mail, Dosio había desembolsado cerca de 40 mil dólares para financiar una expedición con el objetivo de abatir un antílope. Sin embargo, durante el rastreo, él y su guía fueron sorprendidos por los paquidermos, que se encontraban ocultos en la densa vegetación.
Testigos del incidente relataron que los animales aparecieron «como si hubieran surgido de la nada». Las versiones preliminares indican que el grupo de elefantes reaccionó violentamente al sentirse amenazado, actuando de forma defensiva para proteger a una de sus crías. Mientras el guía logró sobrevivir al ataque aunque con heridas de gravedad, Dosio falleció en el sitio debido a la brutalidad de la embestida, en una muerte que fue descrita como «rápida».
Ernie Dosio era un experimentado cazador y propietario de un viñedo en California. En sus plataformas digitales y en su residencia, solía exhibir con orgullo una extensa colección de trofeos que incluía leopardos, rinocerontes, búfalos y leones.
La noticia de su deceso ha provocado una polarización extrema en redes sociales. Lejos de las muestras de luto habituales, miles de usuarios han reaccionado con mensajes de rechazo a su actividad, interpretando el suceso como una forma de «justicia poética» de la naturaleza contra quien dedicó gran parte de su vida a la caza deportiva de especies protegidas.
Organizaciones protectoras de animales han aprovechado el incidente para señalar las consecuencias indirectas de este pasatiempo. Linda Park, líder de Voice4Lions, denunció que los cazadores adinerados suelen operar en estas zonas sin remordimientos, ignorando el desajuste ecosistémico que provocan.
“La cacería de un ejemplar, como un león macho, puede desencadenar indirectamente hasta diez muertes adicionales debido al reajuste de jerarquías en la manada, lo que suele derivar en la muerte de hembras y cachorros”, explicó Park.
La empresa Collect Africa fue la encargada de confirmar el fallecimiento a través de un comunicado oficial. El incidente pone nuevamente sobre la mesa el debate global sobre la ética de la caza de trofeos y la seguridad de las expediciones en naciones que, como Gabón, concentran hasta el 60 % de la población mundial de elefantes de selva bajo estrictos esfuerzos de conservación.
Con información de Heraldo
