Muere bebé de tan solo un año tras comerse una pila electrónica de botón en Nuevo León

by Mario Guillermo

La comunidad de Nuevo León se encuentra consternada tras el trágico fallecimiento de un bebé de tan solo un año de edad, luego de que ingiriera accidentalmente una pila de botón. El lamentable suceso, que subraya los graves riesgos de estos diminutos objetos, ha desatado una ola de indignación y preocupación por el cuidado infantil.

La víctima, identificada como Ángel y presuntamente originario de Reynosa, Tamaulipas, fue ingresado de urgencia en la clínica 25 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Monterrey al presentar síntomas alarmantes. Tras una evaluación médica, una radiografía confirmó la peor sospecha: la presencia de la peligrosa batería en su organismo.

Inmediatamente, el equipo médico procedió a realizar una cirugía para intentar remover el objeto. A pesar de los esfuerzos, el pequeño Ángel no logró sobrevivir. Las autoridades sanitarias confirmaron que la causa del deceso fueron las severas lesiones internas provocadas por la pila, la cual habría liberado sus componentes corrosivos en el delicado organismo del menor.

El caso ha generado fuertes cuestionamientos sobre las circunstancias en que la batería llegó al alcance del niño, ya que hasta el momento no se ha esclarecido cómo ocurrió el accidente.

Este lamentable hecho sirve como una trágica advertencia sobre la letalidad de las pilas de botón, comunes en juguetes, controles remotos y aparatos electrónicos.

  • Alto Riesgo Corrosivo: Estos dispositivos contienen químicos altamente corrosivos como hidróxido de sodio y litio. Cuando quedan alojadas en la garganta o el esófago, liberan estas sustancias en pocas horas, causando quemaduras internas, perforaciones y hemorragias potencialmente mortales.
  • Peligro Eléctrico: Los expertos destacan que incluso una pila aparentemente descargada representa un riesgo. Al entrar en contacto con los tejidos húmedos del cuerpo, genera una corriente eléctrica capaz de desatar una reacción química que daña gravemente el esófago o el estómago.

Las autoridades y profesionales de la salud reiteran el llamado a los padres y cuidadores a extremar las precauciones, asegurando que estos objetos sean guardados y desechados fuera del alcance de los niños pequeños para prevenir futuras tragedias.

Con información de Milenio

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