El barrio de Westminster se encuentra conmocionado tras el fallecimiento de una recién nacida de apenas 18 días, quien murió tras caer desde una «altura considerable» en un complejo de viviendas. La Policía Metropolitana de Londres (Met) ha detenido a la madre de la menor, quien permanece bajo custodia como la principal sospechosa del incidente.
La emergencia se reportó alrededor de las 7:30 horas del sábado 14 de marzo. Elementos policiales y paramédicos del Servicio de Ambulancias de Londres acudieron a la calle Horseferry Road, en la finca Peabody, tras recibir alertas sobre la caída de un bebé desde un piso elevado.
A pesar de recibir atención médica de urgencia en el lugar del siniestro, y de ser trasladada posteriormente a un centro hospitalario de alta complejidad, la pequeña falleció el sábado por la noche debido a la gravedad de las lesiones.
La policía ejecutó de inmediato una orden de aprehensión contra la madre, cuya identidad se mantiene bajo reserva legal, y se le ha dictado prisión preventiva. Las autoridades han calificado el caso como un suceso que, según las primeras indagatorias, ocurrió dentro de un «contexto doméstico».
«Es un suceso extremadamente trágico. En este momento creemos que el incidente ocurrió en un ámbito familiar, pero hacemos un llamamiento a cualquier persona que tenga información para que se ponga en contacto con nosotros», declaró la inspectora jefe de detectives, Alison Foxwell.
Durante el domingo, la zona del incidente se llenó de muestras de dolor. Vecinos y transeúntes han convertido la entrada de la finca Peabody en un altar improvisado, depositando tulipanes, rosas y peluches en memoria de la recién nacida.
Los trabajos periciales obligaron a acordonar la calle durante varias horas, lo que generó complicaciones en el tránsito de esta concurrida zona de la capital británica.
La Policía Metropolitana ha instado a la población a colaborar con cualquier detalle que pueda esclarecer la mecánica de la caída. Han puesto a disposición la línea 101 para recibir información de testigos o personas que hayan presenciado movimientos inusuales en el edificio durante la mañana del sábado.
Con información de Heraldo
