Ciudad de México, 29 de octubre 2026.- La Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027 podría generar un impacto económico de 8,800 millones de reales (aproximadamente 1,711 millones de dólares) en Brasil durante todo el ciclo del evento deportivo, de acuerdo con un estudio de la Fundación Getulio Vargas (FGV), presentado por Embratur (Agencia Brasileña de Promoción Internacional del Turismo) durante el Women’s International Football Summit (WIFS), celebrado en Río de Janeiro.

El estudio, disponible en el sitio web de Embratur, busca orientar las decisiones estratégicas de inversión y las acciones de promoción turística del país. Según sus estimaciones, el impacto económico provendrá de dos fuentes principales: el gasto de turistas nacionales e internacionales, calculado en 4,700 millones de reales (aproximadamente 915 millones de dólares), y la inversión de la FIFA y sus socios, estimada en 4,100 millones de reales (cerca de 800 millones de dólares). El impacto económico proyectado superaría al de otros grandes eventos deportivos que forman parte del calendario brasileño, como la Fórmula 1 y MotoGP.
El informe fue presentado por Roberto Gevaerd, director de Gestión e Innovación de Embratur, y forma parte del proyecto Mapeo del Potencial de Captación e Internacionalización de Eventos Deportivos en el Turismo Brasileño, desarrollado por la FGV a solicitud de la Agencia.
Además del impacto económico, el estudio estima la creación de 73,700 empleos y una contribución de 3,800 millones de reales (aproximadamente 740 millones de dólares) al Producto Interno Bruto (PIB). El torneo también representa una oportunidad para fortalecer el turismo internacional, ya que será la primera vez que una Copa Mundial Femenina de la FIFA se celebre en Sudamérica.
“Los datos muestran que hay un público inmenso esperando por un ambiente amigable: el 72% de las personas en Brasil que nunca han pisado un estadio de fútbol son mujeres. La Copa de 2027 es el momento perfecto para cambiar ese escenario y acoger a estas aficionadas. Las mujeres ya demuestran una fuerza enorme en nuestro turismo: representan el 48.6% de las llegadas internacionales al país, con una estadía promedio de 11 días y un alto poder de consumo en múltiples sectores. El torneo une el orgullo nacional con un nuevo perfil de consumo que descentraliza los ingresos y proyecta a Brasil en el mundo”, señaló Roberto Gevaerd, director de Gestión e Innovación de Embratur.
La competencia se llevará a cabo del 24 de junio al 25 de julio de 2027, con la participación de 32 selecciones nacionales que disputarán partidos en ocho ciudades brasileñas: Belo Horizonte, Brasilia, Fortaleza, Porto Alegre, Recife, Río de Janeiro, Salvador y São Paulo. Los encuentros se celebrarán en estadios emblemáticos como el Maracaná, sede de la final, el Mineirão y el Castelão, entre otros.
El turismo femenino, una oportunidad para Brasil
El Mundial Femenil se celebrará en un contexto favorable para el turismo internacional en Brasil, donde las mujeres representan el 48.61% de los visitantes extranjeros. De acuerdo con los datos presentados, las turistas permanecen en el país un promedio de 11 días y registran un gasto promedio de 1,317 dólares por viaje.
Los mercados sudamericanos destacan por su elevada participación de mujeres entre los turistas que visitan Brasil. Chile encabeza la lista con un 53.57%, seguido de Paraguay (53.40%), Bolivia (52.03%) y Argentina (51.81%).
Con transmisiones previstas en más de 200 países durante un mes, el torneo también representa una plataforma de promoción internacional para Brasil, al permitir mostrar su oferta turística, cultural y deportiva ante millones de espectadores.
La organización de la Copa Mundial Femenina 2027 reforzará la posición de Brasil como sede de grandes eventos internacionales, después de haber albergado la Copa Mundial de la FIFA 2014 y los Juegos Olímpicos de Río 2016, dejando un legado para la infraestructura, la equidad de género y el turismo.
Como parte de los preparativos, ya se encuentra abierta la convocatoria para el programa de voluntariado en las ocho ciudades sede, con el objetivo de involucrar a las comunidades locales en la organización del evento y la atención a los visitantes.
