Tras permanecer 72 horas desaparecido, el sacerdote Clemente Morales Topete reapareció sano y salvo la mañana de este martes 27 de octubre en las instalaciones de la Parroquia Cristo Resucitado, ubicada en la colonia La Campiña, en la capital sinaloense.
La reaparición del párroco pone fin a tres días de incertidumbre que desplegaron intensos operativos de seguridad en la región y jornadas de oración por parte de la comunidad católica local, que se mantenía en vilo desde que se perdió todo contacto con él.
De acuerdo con fuentes periodísticas con acceso a las indagatorias citadas por *MILENIO*, la privación de la libertad del clérigo habría sido ejecutada por integrantes de «Los Mayos», una de las facciones activas en la pugna interna del Cártel de Sinaloa.
Asimismo, los informantes revelaron que Morales Topete ha mantenido durante años una relación cercana con el círculo familiar de Joaquín «El Chapo» Guzmán Loera. En particular, las fuentes lo vinculan con Griselda López Pérez, segunda esposa del capo encarcelado en EE. UU. y madre de Ovidio Guzmán López.
A pesar de los trascendidos que señalan estos antecedentes, las autoridades no han confirmado oficialmente si dicha relación guarda un vínculo directo con los hechos, ni han emitido un pronunciamiento público sobre el móvil detrás del secuestro o la identidad de los responsables.
Hasta el momento, no se han dado a conocer las condiciones en las que el sacerdote permaneció retenido durante los tres días que duró su ausencia ni las circunstancias exactas en que se concretó su liberación y retorno al recinto parroquial.
Con información de Milenio
