Jamie y George Callicoat decidieron transformar su lugar de trabajo en el escenario de uno de los días más importantes de sus vidas. La pareja de empleados contrajo matrimonio este fin de semana en las instalaciones del restaurante de comida rápida McDonald’s donde laboran, ubicado en la ciudad de Akron, Ohio.
Según declaraciones de los novios al portal estadounidense TMZ, la gerencia del establecimiento aceptó cerrar el área del comedor para albergar la ceremonia privada, manteniendo en funcionamiento únicamente el servicio de auto-servicio (drive-thru) para no interrumpir la atención al público.
La historia de la pareja comenzó tiempo atrás, cuando se conocieron a través de un amigo en común. Con el paso del tiempo, ambos coincidieron en la misma sucursal de McDonald’s, espacio donde fortalecieron su noviazgo hasta comprometerse.
Lo que inició como un comentario en tono de broma dirigido a su gerente de distrito sobre la posibilidad de realizar la boda en el local, terminó contando con el respaldo total de la compañía:
- Logística y apoyo: La franquicia asumió la decoración del espacio para el evento.
- Atención a invitados: El gerente del restaurante autorizó comida gratuita para todos los niños que asistieron a la celebración.
A pesar de celebrarse dentro de la cadena de comida rápida, el banquete nupcial se alejó de la oferta habitual del establecimiento. Los recién casados optaron por contratar un servicio de catering externo que sirvió un menú compuesto por pasta rigatoni, cerdo desmenuzado (pulled pork) y salsa de pollo estilo búfalo, dejando de lado las icónicas hamburguesas y nuggets.
Tras la finalización de la fiesta y luciendo aún sus trajes de novios, Jamie y George decidieron permanecer en el inmueble para colaborar con las labores de aseo junto a sus colegas.
«No podíamos dejar a nuestros compañeros de trabajo así», expresaron los recién casados al referirse al gesto de quedarse a limpiar el comedor antes de iniciar su vida en matrimonio.
Con información de Heraldo
