APODACA, NUEVO LEÓN. – Las redes sociales han estallado en críticas tras la difusión de un video que muestra el momento exacto en que una mujer abandona a su perro en medio del tráfico del municipio de Apodaca. El incidente, grabado por otro automovilista, pone nuevamente sobre la mesa la crisis de bienestar animal que atraviesa el estado, donde se estima que más de 2 millones de mascotas viven en situación de calle.
La grabación, que se viralizó rápidamente, refleja una escena desesperante: un perro de talla pequeña intenta subir frenéticamente a un automóvil blanco mientras este avanza entre unidades de transporte público y otros vehículos. El animal, visiblemente desorientado, brinca hacia la puerta del copiloto buscando refugio, sin obtener respuesta de la conductora.
El automovilista que captó la escena aprovechó un embotellamiento para encarar a la responsable:
«¡Es su perrito, lo van a atropellar! ¿Es suyo? ¡Recójalo! ¡Hasta le brinca!», se escucha gritar al testigo.
A pesar de los reclamos directos, la mujer mantuvo las ventanillas cerradas y continuó su marcha en cuanto el tráfico lo permitió, dejando al canino corriendo peligrosamente entre las llantas de los autos en movimiento.
Aunque la mayoría de los comentarios en plataformas digitales condenan la falta de humanidad de la mujer, el caso ha generado una división de opiniones respecto al papel del testigo. Muchos usuarios cuestionan por qué la persona que grababa no resguardó al animal en ese momento.
«Obviamente esa persona no lo quiere y lo va a lastimar si se lo vuelve a llevar, era mejor recogerlo en ese instante», señalaba uno de los comentarios con más interacciones. Otros usuarios expresaron su angustia preguntando por el paradero actual del animal, del cual, hasta el cierre de esta edición, no se tiene rastro ni reporte de rescate oficial.
Este evento no es un caso aislado. Según estimaciones de las autoridades de Nuevo León, en la entidad existen cerca de 500,000 perros y 1.6 millones de gatos sin hogar, cifras que asociaciones civiles consideran que podrían ser significativamente mayores.
El abandono en la vía pública no solo representa un acto de crueldad animal, sino que también constituye un riesgo de seguridad vial y un problema de salud pública. Las protectoras locales insisten en que, ante la imposibilidad de mantener a una mascota, existen protocolos de entrega en refugios que evitan exponer a los animales a una muerte segura bajo las ruedas del transporte urbano.
Con información de Heraldo
