Ante la emergencia provocada por las recientes lluvias torrenciales y la aparente tardanza en la respuesta oficial, los habitantes de Tzicatlán, una comunidad de la Sierra de Huayacocotla, decidieron tomar la iniciativa para recuperar su conexión vital: con sus propios medios y herramientas rudimentarias, reconstruyeron un puente colgante que había sido arrasado por la crecida del río Vinazco.
La estructura original, que comunicaba a esta población de aproximadamente 2,000 personas con el resto del municipio de Texcatepec y la región, fue destruida por el desbordamiento del río, consecuencia directa de las intensas precipitaciones de las últimas semanas. El colapso dejó a decenas de familias incomunicadas, con graves dificultades para acceder a provisiones esenciales como alimentos y medicinas, así como a servicios básicos.
El espíritu de organización local se impuso a la adversidad. Armados con troncos, tablas y cuerdas, y trabajando sin descanso durante varios días, los vecinos lograron habilitar un paso peatonal provisional. Videos que circularon en redes sociales mostraron el esfuerzo colectivo para erigir la estructura artesanal, un testimonio de la resiliencia de la comunidad para restablecer su movilidad y mitigar los efectos del aislamiento.
Tzicatlán se suma así a las localidades de la Sierra de Huayacocotla que figuran entre las más castigadas por la emergencia climática, donde la falta de caminos transitables y la suspensión del transporte han hecho indispensable la auto-organización para sortear la crisis.
El drama local se inscribe en un contexto de devastación nacional. La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) reportó que las lluvias han dejado un saldo provisional de al menos 70 personas fallecidas y 72 desaparecidas a lo largo del país. Veracruz, junto con Hidalgo, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí, se mantiene como una de las entidades con mayores estragos.
Actualmente, el estado veracruzano cuenta con 46 localidades que siguen incomunicadas y miles de personas que carecen de servicios fundamentales, siendo los municipios de Álamo y Poza Rica los centros principales de las operaciones de rescate y limpieza.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que los tres niveles de gobierno están trabajando de manera coordinada para restablecer los servicios y la infraestructura dañada. «La prioridad es garantizar seguridad, salud y alimentación. No descansaremos hasta limpiar y reconstruir todo», declaró la mandataria, en referencia a las labores que buscan normalizar la vida en las zonas afectadas.
Con información de Milenio
