Salvador ‘Chava’ Ramírez, quien se desempeñaba como coordinador de Comunicación Social del Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, ha presentado su renuncia irrevocable a su cargo tras la controversia generada por sus comentarios sobre el reciente asesinato del activista conservador estadounidense Charlie Kirk. Sus declaraciones, que desataron una fuerte condena internacional, provocaron una crisis de imagen para su partido, el cual se distanció de sus posturas.
La polémica se originó durante un programa de televisión nacional, donde Ramírez se refirió al homicidio de Kirk, un influyente aliado del expresidente Donald Trump. El activista fue fatalmente baleado en el cuello durante un evento en la Universidad de Utah. Con un tono que fue calificado de sarcástico, Ramírez expresó que Kirk, un defensor del uso de armas de fuego, había recibido «una cucharada de su propio chocolate».
Las palabras de Ramírez no pasaron desapercibidas en el ámbito diplomático. Christopher Landau, actual subsecretario de Estado de Estados Unidos y conocido por su postura crítica hacia comentarios controvertidos sobre su país, reaccionó de inmediato. A través de su cuenta en la red social X, Landau cuestionó el nivel del discurso promovido en el canal de televisión y lamentó haber interactuado con dicho medio durante su tiempo como embajador. Anteriormente, Landau ya había expresado su preocupación por la «glorificación de la violencia» en redes sociales tras el ataque a Kirk.
La presión mediática y en redes sociales fue creciendo, lo que llevó a Ramírez a emitir una disculpa pública poco antes de anunciar su salida. En un comunicado también compartido en X, el ahora exfuncionario explicó que su decisión de renunciar fue para evitar que sus comentarios personales, por los que se había disculpado, afectaran la reputación del Grupo Parlamentario de Morena.
Con información de Milenio
