Las autoridades del Gobierno de Acapulco decretaron la alerta amarilla para el municipio tras la formación de la depresión tropical Dos-E en aguas del Océano Pacífico. El fenómeno meteorológico mantiene en fase de prevención al puerto ante el pronóstico inminente de lluvias torrenciales, oleaje elevado y el riesgo potencial de deslaves en las zonas habitacionales más vulnerables.
Según el reporte matutino emitido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el centro del sistema se localizaba a 155 kilómetros al sur del puerto, registrando vientos sostenidos de 55 kilómetros por hora y rachas ciclónicas de hasta 75 kilómetros por hora. Debido a su cercanía y velocidad de desplazamiento, los comités de emergencia locales han iniciado sesiones extraordinarias de supervisión.
La Coordinación General de Protección Civil y Bomberos informó que el municipio ha entrado formalmente en fase de alertamiento moderado. Las brigadas operativas han comenzado recorridos de monitoreo físico y labores de perifoneo preventivo en los asentamientos considerados de alto riesgo, instando a los ciudadanos a mantenerse informados únicamente a través de los canales oficiales.
El llamado de evacuación preventiva y resguardo va dirigido especialmente a las familias que habitan en los márgenes de cauces pluviales, zonas bajas susceptibles a inundaciones severas y en las laderas del anfiteatro de la ciudad, donde el terreno es propenso a reblandecimientos.
Los modelos hidrometeorológicos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) prevén un impacto directo en el litoral guerrerense durante las próximas horas:
- Volumen de precipitaciones: Se estiman acumulaciones de agua de hasta 250 milímetros en diversas regiones del estado, lo que podría colapsar vialidades principales y provocar arrastre de material sólido.
- Condiciones marítimas: Se anticipa un fuerte oleaje de entre tres y cuatro metros de altura, afectando directamente las zonas de playa.
- Efectos urbanos: Las autoridades advirtieron sobre la alta probabilidad de encharcamientos severos, caída de árboles y cortes parciales en la circulación por inundaciones.
Como primera medida de seguridad, la Capitanía de Puerto ordenó el cierre total a la navegación para embarcaciones menores, turismo náutico y actividades de pesca ribereña, quedando prohibida cualquier actividad en el mar hasta nuevo aviso.
Actualmente, la depresión tropical Dos-E mantiene una trayectoria paralela a las costas del Pacífico mexicano. Los meteorólogos advierten que las condiciones atmosféricas son propicias para que el sistema continúe ganando fuerza e intensifique la velocidad de sus vientos en el transcurso del día, razón por la cual el monitoreo gubernamental se mantendrá de forma permanente e ininterrumpida.
Con información de Heraldo
