Un juez de control dictó auto de vinculación a proceso contra Evelin Bethzayda A. M., presunta integrante de una sanguinaria célula delictiva liderada por una mujer apodada «La Diabla». La imputada es señalada por su participación en el secuestro y asesinato de una joven embarazada, a quien le fue extraído su hijo con el fin de comercializarlo en los Estados Unidos.
De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, la banda criminal se especializaba en acechar a mujeres en gestación. Bajo el mando de «La Diabla», el grupo privaba de la libertad a las víctimas para realizar extracciones forzadas de los recién nacidos y, presuntamente, traficar con órganos en el mercado negro transfronterizo antes de asesinar a las madres.
Los hechos que sustentan la acusación ocurrieron la tarde del 17 de julio de 2025. Según la Unidad Especializada en Investigación de Homicidio de Mujeres por Razones de Género, la víctima, identificada como Leslie G. C., contaba con siete meses de embarazo al momento de ser interceptada.
La joven fue trasladada a un domicilio en la colonia Portal del Roble, donde le practicaron una extracción uterina rudimentaria. El reporte forense determinó que la causa de muerte de Leslie fue un choque hipovolémico (hemorragia masiva) derivado de la extracción violenta de su matriz y el bebé.
Tras el crimen, la ahora imputada trasladó al neonato al Hospital Infantil, donde los médicos lograron estabilizarlo. No obstante, las condiciones del nacimiento y la falta de higiene en el procedimiento le provocaron secuelas permanentes.
El último reporte médico indica que el menor presenta:
- Sepsis (infección generalizada).
- Parálisis cerebral infantil y trastornos psicomotores.
- Problemas cognitivos severos.
Actualmente, el bebé permanece bajo vigilancia extrema en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, donde lucha por su vida.
Evelin Bethzayda A. M. se encuentra bajo la medida cautelar de prisión preventiva en un penal estatal. Junto a ella, otras tres mujeres han sido capturadas y enfrentan cargos similares por formar parte de esta estructura criminal que operaba en la franja fronteriza entre México y Estados Unidos.
Las autoridades continúan con las indagatorias para desmantelar por completo la red y dar con el paradero de otros posibles colaboradores de «La Diabla», quien encabezaba estas operaciones de extrema violencia de género.
Con información de Milenio
