Los gobiernos estatales de Sonora y Tamaulipas rechazaron de manera categórica y contundente un reporte periodístico publicado por el diario estadounidense Los Angeles Times, el cual señala que los gobernadores Alfonso Durazo Montaño y Américo Villarreal Anaya se encuentran bajo investigación penal por parte de las autoridades de Washington y que, como consecuencia, les habrían sido canceladas sus visas de ingreso a los Estados Unidos.
Los titulares de las oficinas de Comunicación Social de ambas entidades federativas salieron al paso para descalificar la información, calificándola de falsa y carente de sustento legal o documental.
Paloma Terán, titular del Sistema Estatal de Comunicación Social del Gobierno de Sonora, emitió un pronunciamiento oficial para desmentir los señalamientos vertidos en contra del mandatario sonorense, Alfonso Durazo.
«Es completamente falsa la información publicada por el medio Los Angeles Times respecto del gobernador Alfonso Durazo Montaño. El gobernador cuenta con una visa vigente y no ha sido notificado de investigación alguna por parte de las autoridades de los Estados Unidos», afirmó Terán.
La funcionaria estatal agregó un rechazo enérgico a lo que consideró acusaciones sin fundamentos, reiterando el compromiso de la administración local con la transparencia.
El reporte del rotativo estadounidense, basado en testimonios no identificados, desató las alertas políticas por la gravedad de los presuntos nexos y sanciones:
- Caso Durazo: Fuentes anónimas consultadas por el diario señalaron que la visa estadounidense del gobernador de Sonora presuntamente le había sido revocada desde el año pasado en el marco de indagatorias federales.
- Caso Villarreal: En lo que respecta al mandatario de Tamaulipas, el medio internacional ligó la supuesta cancelación de su visado a una investigación penal en Washington «relacionada con el contrabando de combustible robado», actividad ilícita conocida en México como huachicol.
Por su parte, el coordinador de Comunicación Social del Gobierno de Tamaulipas, Gerardo Algarín, utilizó sus plataformas digitales para fijar la postura de la administración tamaulipeca y desacreditar el reportaje sobre Américo Villarreal. Algarín enfatizó que la publicación pretende validar imputaciones criminales graves basándose en meras especulaciones.
«Son señalamientos falsos que pretenden presentar acusaciones de enorme gravedad sin una sola prueba que las respalde», sentenció el vocero, quien además subrayó la inexistencia de documentos oficiales, expedientes judiciales o resoluciones vigentes en contra del ejecutivo estatal. «Nadie puede convertir rumores, versiones anónimas o especulaciones en hechos. La verdad se demuestra con evidencia; las insinuaciones jamás sustituyen a las pruebas», concluyó.
Este nuevo frente de tensión entre medios estadounidenses y mandatarios de la frontera norte de México se suma a los precedentes registrados el pasado mes de abril. En esa fecha, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos formalizó señalamientos y carpetas de investigación que involucran al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como a otros funcionarios de primer nivel de dicha entidad, lo que ha colocado bajo un intenso escrutinio la relación de los gobernadores del partido oficialista con las agencias de seguridad de Washington.
Con información de Heraldo
