Una joven de 18 años ha denunciado públicamente a través de un video el momento en que un hombre la acosó mientras viajaba en la ruta 226 del transporte público. Las imágenes, grabadas por la víctima, muestran al agresor realizando tocamientos en su pierna.
En el video, que se ha difundido rápidamente en redes sociales, se observa que el autobús estaba lleno, lo que obligó a la joven a viajar de pie. El hombre, que se encontraba a su lado, aprovechó la aglomeración para tocarla repetidamente con el dedo meñique. La joven logra documentar el rostro del agresor, un hombre con barba, lentes, y una aparente cicatriz en el brazo, que vestía una playera verde y pantalón de mezclilla.
Aunque el lugar exacto del incidente no ha sido confirmado, la grabación sirve como prueba de este acto de acoso.
Las implicaciones legales del acoso sexual
La ley mexicana establece que el acoso sexual puede llevar a penas de prisión. Si el delito afecta la situación laboral, educativa o de subordinación de la víctima, el agresor podría enfrentar una pena de dos a cuatro años de prisión, además de una multa.
En el caso de que el agresor sea un servidor público, la pena se agrava, e incluye la destitución del cargo y la inhabilitación para ocupar cualquier puesto público por un periodo de seis meses a dos años.
Las autoridades solo pueden proceder contra el agresor si la víctima presenta una denuncia formal, a menos que esta sea declarada legalmente incapaz, en cuyo caso la persecución del delito se inicia de oficio.
El video ha generado indignación y ha reavivado el debate sobre la seguridad de las mujeres en el transporte público, así como la importancia de denunciar este tipo de agresiones para combatir la impunidad.
Con información de Milenio
