La búsqueda de los cuatro integrantes de una familia que quedaron atrapados en la gruta de Chichicazapan, en este municipio de la Sierra Norte de Puebla, llegó a su fin la noche de este sábado 11 de julio tras la localización del último cuerpo sin vida. Con este hallazgo, las autoridades confirmaron el saldo fatal del trágico accidente provocado por las intensas lluvias en la región.
A pesar de que los equipos de rescate lograron ubicar los restos de las tres víctimas que permanecían pendientes, las difíciles condiciones meteorológicas y la extrema complejidad topográfica de la caverna obligaron a suspender temporalmente las maniobras de extracción. El operativo para recuperar los cuerpos de manera segura se reanudará durante la madrugada de este domingo 12 de julio.
El siniestro se originó días atrás cuando un grupo de siete personas ingresó al sistema de cuevas. De acuerdo con los reportes oficiales, una intensa tormenta sorprendió a la expedición en el exterior, lo que motivó a los excursionistas a buscar refugio en el interior de la caverna.
No obstante, las precipitaciones generaron una súbita e intensa corriente de agua subterránea que elevó el caudal de la gruta de forma intempestiva, bloqueando las vías de escape de la familia y arrastrando a cuatro de sus integrantes.
El desglose de los hechos y la intervención de las corporaciones de emergencia arrojaron los siguientes datos:
- Sobrevivientes: Dos personas lograron salir de la gruta por sus propios medios en los primeros momentos del incidente, incluido el guía a cargo de la expedición. Una mujer más fue localizada con vida y rescatada sana y salva por los paramédicos horas después.
- Víctimas fatales: Cuatro miembros de la misma familia no sobrevivieron al embate de la corriente. Tras jornadas de búsqueda ininterrumpida, la totalidad de los cuerpos ya ha sido ubicada por buzos y rescatistas de alta montaña.
El gobierno municipal de Cuetzalan informó que el acceso a la gruta de Chichicazapan continúa siendo sumamente peligroso debido al incremento en los niveles de los ríos subterráneos. Las autoridades enfatizaron que detener las maniobras de recuperación durante la noche del sábado fue una decisión estratégica para salvaguardar la integridad física del personal de rescate.
En el despliegue participa personal especializado de Protección Civil Estatal, buzos de rescate en cavernas y diversas corporaciones de emergencia. El caso ha vuelto a encender las alarmas entre las agrupaciones civiles de la región sobre la importancia de monitorear los reportes del clima y evitar el ingreso a sistemas de cuevas y grutas durante la temporada de lluvias torrenciales en el estado.
Con información de Heraldo
