Una tragedia familiar en la ciudad de Campinas ha encendido las alarmas sobre la seguridad en las albercas particulares. Una menor de 11 años perdió la vida luego de que su cabello fuera succionado por el sistema de filtrado de una piscina mientras disfrutaba de sus vacaciones en casa de sus abuelos.
El incidente, ocurrido el pasado 26 de diciembre de 2025, fue captado por cámaras de seguridad, y las imágenes —recientemente difundidas en redes sociales— han generado una profunda consternación a nivel global.
De acuerdo con las grabaciones, la víctima se encontraba jugando con una amiga en la orilla de la alberca. En un momento de la actividad, la menor decidió sumergir la cabeza cerca de una de las rejillas del sistema de succión. En cuestión de segundos, su cabello quedó atrapado por la fuerza del equipo, impidiéndole salir a la superficie.
El video muestra que la menor permaneció bajo el agua por más de 30 segundos antes de que los presentes notaran la emergencia. Un adulto ingresó de inmediato al agua para intentar liberarla, pero la resistencia del mecanismo complicó las maniobras de rescate.
Fue necesaria la intervención de dos adultos más para lograr desatender el cabello de la niña y sacarla del agua. A pesar de que fue trasladada de urgencia a un hospital cercano para recibir atención médica especializada, los esfuerzos por reanimarla fueron insuficientes y se confirmó su fallecimiento poco después de su ingreso.
La policía de São Paulo ha iniciado una carpeta de investigación para deslindar responsabilidades. Las autoridades buscan determinar si el suceso fue un accidente fortuito o si existió negligencia relacionada con:
- La falta de mantenimiento del equipo.
- La ausencia de rejillas de seguridad antisucción (obligatorias en muchas legislaciones).
- Una falla técnica en la potencia del motor de filtrado.
Actualmente, peritos especializados realizan revisiones técnicas en la propiedad para confirmar si el equipo cumplía con las normas de seguridad vigentes.
Con información de Milenio
