El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció de manera oficial que ha instruido a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) para ampliar su control territorial dentro de la Franja de Gaza hasta capturar el 70% del enclave palestino. La directiva, emitida en medio de un estancamiento absoluto en las mesas de negociación, representa una ruptura directa del alto al fuego que Israel y Hamás habían pactado en octubre de 2025.
El anuncio se dio a conocer durante un coloquio político celebrado en la Cisjordania ocupada. En dicho foro, Netanyahu justificó la necesidad de incrementar la fuerza en el terreno para mantener asfixiado al grupo islamista, detallando que las tropas israelíes ya controlan actualmente cerca del 60% de la Franja, tras haber avanzado desde el 50% registrado en los primeros meses del año.
Durante el encuentro, sectores de la audiencia interrumpieron al mandatario para exigir la ocupación total e inmediata del 100% de Gaza, a lo que el primer ministro respondió llamando a la calma táctica.
«Vayamos paso a paso. Primero, el 70%. Empecemos por ahí. Los estamos presionando por todos los flancos; nos ocuparemos de los remanentes», aseveró Netanyahu.
La nueva orden del Ejecutivo israelí sobrepasa los límites legales que la comunidad internacional y los mediadores habían fijado para contener el conflicto:
- Cruce de la «línea amarilla»: El acuerdo de tregua firmado en octubre de 2025 estipulaba que el control militar israelí no podía exceder el 52% del territorio, una medida que ya confinaba a 2.1 millones de civiles gazatíes a vivir en menos de la mitad de la Franja.
- Violación al plan original: La hoja de ruta inicial de 20 puntos contemplaba un escenario opuesto: el desarme progresivo de Hamás a cambio del retiro paulatino de las brigadas de las FDI de las zonas urbanas.
La ofensiva territorial coincide con las recientes declaraciones del ministro de Defensa, Israel Katz, quien reiteró que el Estado judío cumplirá con la promesa de liquidar a todos los autores intelectuales y materiales de los ataques del 7 de octubre de 2023, sentenciando que Hamás jamás volverá a gobernar el territorio.
Asimismo, Katz volvió a poner sobre la mesa el polémico «plan de emigración voluntaria de Gaza», confirmando que la estrategia de expulsión o traslado de palestinos será implementada «en el momento y de la manera adecuados».
Esta postura cuenta con el respaldo absoluto de la vertiente de extrema derecha del gabinete, encabezada por los ministros Itamar Ben Gvir (Seguridad Nacional) y Bezalel Smotrich (Finanzas), quienes presionan activamente para el reasentamiento de colonias judías dentro de la Franja de Gaza.
Por su parte, diversas organizaciones internacionales y observadores de los Derechos Humanos advirtieron que la combinación de la expansión militar y los planes de evacuación forzada configuran un escenario de desplazamiento masivo de civiles, acto que está tipificado y penalizado como un crimen de guerra bajo el derecho internacional.
Con información de Heraldo
