Ante la escalada de los precios en el mercado de alquiler y el fin de una relación sentimental, Eleanor Sutcliffe, una joven británica de 28 años, decidió que la solución a sus problemas habitacionales no estaba en tierra firme, sino en el agua. Por el equivalente a 340,000 pesos, adquirió una embarcación de 15 metros de eslora que hoy es su hogar y su mayor proyecto de renovación.
Sutcliffe explicó que la dificultad de encontrar una vivienda asequible cerca de su lugar de trabajo la obligó a «pensar de forma innovadora». El hallazgo ocurrió en Facebook Marketplace, donde encontró el barco que se convertiría en su refugio. A pesar de no tener experiencia previa en navegación, la joven se lanzó a la aventura con una filosofía práctica.
«Mis padres siempre han apoyado mis ideas raras. Mi padre, que es muy hábil con las manualidades, se ofreció a ayudarme con las reformas, aunque ninguno de nosotros había estado nunca en un barco», relató Eleanor a What’s The Jam.
Vivir sobre el agua ha transformado la economía personal de Eleanor. Según los datos compartidos, mantener la embarcación —incluyendo amarre, licencias, seguro y combustible— le supone un gasto mensual de poco menos de 11,600 pesos. Esta cifra contrasta drásticamente con los 17,400 pesos (o más) que costaría el alquiler de un piso convencional en la misma zona.
A pesar de las ventajas económicas, Eleanor no oculta las dificultades de este estilo de vida nómada:
- El clima extremo: «Hace frío en invierno. Este año enfrenté mi primera tormenta de nieve a bordo y fue un suplicio», confesó.
- Espacio limitado: La falta de metros cuadrados la ha obligado a servir cenas en la azotea del barco cuando recibe invitados.
- Mantenimiento constante: Al no ser profesionales de la construcción, ella y su padre han tenido que aprender habilidades de bricolaje sobre la marcha para transformar el espacio.
Actualmente, el barco permanece amarrado en un puerto deportivo, pero Eleanor planea zarpar una vez que concluyan las reformas. La joven destaca la «brillante» comunidad náutica, donde la ayuda mutua es la norma.
Esta travesía no ha pasado desapercibida en el mundo digital. Eleanor documenta cada avance de su remodelación en TikTok, donde ya supera los 31,000 seguidores curiosos por un estilo de vida que desafía las convenciones inmobiliarias tradicionales. «Me encanta tener la opción de mudarme de casa cuando quiera», concluyó con entusiasmo.
Con información de El Imparcial
