Una intensa movilización de autoridades y especialistas ambientales se registra la tarde de este martes 10 de marzo en el municipio de San Ignacio, tras el reporte de una ballena de grandes dimensiones localizada en la zona de Lomas del Mar de Piaxtla. El ejemplar, que se encuentra encallado en una zona rocosa, presenta lesiones visibles, lo que ha activado protocolos de rescate de urgencia.
El avistamiento fue reportado inicialmente por pescadores locales a través del número de emergencias 911. Al sitio han arribado elementos de Protección Civil y de la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (PROFEPA) para evaluar la situación del cetáceo.
Debido a la complejidad del caso, científicos de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se han sumado a las labores para determinar el estado de salud del animal. Imágenes captadas en el lugar muestran que la ballena presenta diversos golpes en el cuerpo, presuntamente ocasionados por el impacto constante contra las rocas debido al oleaje.
Este incidente ocurre durante la recta final de la temporada oficial de ballenas en Sinaloa, decretada del 8 de diciembre de 2025 al 31 de marzo de 2026. Durante este periodo, las ballenas jorobadas migran desde las gélidas aguas de Alaska y Canadá hacia las costas mexicanas con dos objetivos principales:
- Reproducción y crianza: Las aguas cálidas permiten que los ballenatos, que nacen sin la grasa corporal suficiente, sobrevivan y se desarrollen.
- Protección: El entorno costero las mantiene alejadas de depredadores naturales, como las orcas, que suelen habitar en aguas más frías.
El encallamiento de la ballena se suma a una serie de avistamientos marinos atípicos registrados recientemente en el Noroeste del país. Apenas hace unos días, se reportó la aparición de dos ejemplares de pez remo en Cabo San Lucas, Baja California.
Conocidos popularmente como «peces del fin del mundo», estos especímenes rara vez son vistos por humanos, ya que su hábitat natural se encuentra a más de 900 metros de profundidad, lo que ha generado curiosidad y debate entre la comunidad científica y los habitantes de la zona.
Hasta el momento, las autoridades sinaloenses no han emitido un comunicado oficial sobre el destino del ejemplar en San Ignacio, mientras los equipos de rescate esperan las condiciones de marea adecuadas para intentar reintegrarlo a mar abierto.
Con información de Heraldo
