Una jornada de terror se vivió este sábado 11 de abril en el sistema de transporte público de Nueva York, luego de que agentes de la policía abatieran a un hombre que atacó con un arma blanca a tres personas de la tercera edad. El incidente, ocurrido en una de las estaciones de la red ferroviaria, ha reavivado el debate sobre la seguridad en el metro de la metrópoli estadounidense.
El agresor, identificado como Anthony Griffin, de 44 años, arremetió de forma violenta contra tres pasajeros inocentes. Según los reportes oficiales, Griffin apuñaló en la cabeza y el rostro a un hombre de 84 años y a otro de 65. Asimismo, una mujer de 70 años resultó herida con cortes profundos en el hombro.
La rápida intervención de los oficiales presentes en la estación evitó que la cifra de heridos fuera mayor. Al verse acorralado, Griffin ignoró repetidamente las órdenes de soltar el arma y, según testimonios de los agentes, gritaba de forma errática asegurando que él era «el verdadero Lucifer». Ante la negativa de deponer su actitud y el peligro inminente, los uniformados abrieron fuego contra el sospechoso, quien falleció en el lugar.
Tras las primeras indagatorias, las autoridades neoyorquinas confirmaron que el incidente se trató de un hecho aislado de violencia criminal y que, hasta el momento, no tiene relación con células terroristas.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, condenó enérgicamente el suceso mediante un comunicado:
«Personas inocentes fueron blanco de un acto de violencia sin sentido. No permitiremos que el miedo se apodere de quienes utilizan nuestro sistema de transporte».
Por su parte, el alcalde de la ciudad, Zohan Mamdania, elogió el actuar de la fuerza policial, destacando su valentía y rapidez. Mamdania también anunció que, en un ejercicio de transparencia, se harán públicas las grabaciones de las cámaras corporales de los agentes involucrados para esclarecer los detalles del operativo.
Este evento ocurre en un contexto de alta sensibilidad para el transporte público de Estados Unidos, generando una fuerte conmoción entre los usuarios diarios. Se espera que, tras este siniestro, se refuerce la vigilancia en las estaciones clave de la red para garantizar la integridad de los ciudadanos, especialmente de los grupos más vulnerables como los adultos mayores.
Con información de Heraldo
