La tragedia que sacudió ayer martes a Cancún, dejó un saldo de siete fallecidos, entre ellas una pareja, sus dos pequeños hijos y dos familiares que los acompañaban rumbo al aeropuerto.
La familia había llegado desde Monterrey la madrugada del viernes para asistir a la boda de un pariente. Tras días de celebración, ayer martes emprendían el regreso al aeropuerto para partir a casa, pero su viaje terminó en tragedia cuando la camioneta en la que viajaban fue impactada de frente por otra unidad.
El fatal percance ocurrió alrededor de las 9:30 de la mañana, cuando una Mitsubishi L200 gris, conducida por José Antonio, trabajador de la constructora Barja y acompañado por cuatro compañeros, circulaba en dirección de Playa del Carmen hacia Cancún. Presuntamente, la combinación de exceso de velocidad y pavimento mojado provocó que el conductor perdiera el control, volcara e invadiera el carril contrario, chocando violentamente contra una Toyota Avanza blanca, donde viajaba la familia junto con el conductor que los trasladaba.
El impacto fue devastador. Cinco personas murieron de manera instantánea, entre ellos los padres, un bebé de seis meses y un niño de dos años. Dos personas más fueron rescatadas con vida y trasladadas a distintos hospitales, pero horas más tarde se confirmó su fallecimiento: uno en el IMSS de especialidades y otro en el Hospital General.
Los cuerpos de dos integrantes de la familia quedaron atrapados entre los restos de la camioneta, por lo que bomberos trabajaron con herramientas hidráulicas para poder recuperarlos. La escena fue desoladora, con los vehículos reducidos a fierros retorcidos y personal de emergencias luchando por salvar a los sobrevivientes.
Cinco trabajadores que viajaban en la Mitsubishi resultaron lesionados y recibieron atención médica inmediata.
Mientras tanto, peritos de la Fiscalía General del Estado realizaron las diligencias correspondientes, lo que mantuvo cerrada la circulación de la vía durante más de tres horas y media.
Lo que comenzó como un viaje de regreso a casa tras un momento familiar feliz terminó convertido en una dolorosa tragedia, dejando luto no solo en una familia, sino en toda una comunidad que hoy lamenta la pérdida de siete vidas.
Fuente: Noticaribe
