Bebé mete la mano en una jaula y es atacado por un lobo; sus padres estaban distraídos en el celular

by Mario Guillermo

DERRY, PENSILVANIA. – Lo que inició como una visita familiar al reconocido complejo Hersheypark terminó en una investigación judicial y cargos por negligencia, luego de que un niño de apenas un año de edad resultara lesionado al interactuar con un lobo en el sector de ZooAmerica. El incidente, ocurrido el pasado fin de semana, ha reavivado el debate sobre la responsabilidad de los tutores en espacios de vida silvestre.

De acuerdo con el reporte del Departamento de Policía del municipio de Derry, el menor logró sortear una abertura en una barrera de madera decorativa, aproximándose a la valla metálica de alta seguridad que delimita el territorio de los lobos grises. Al introducir su mano a través del enrejado, uno de los ejemplares reaccionó de forma inmediata.

Las autoridades aclararon que el animal no realizó un «ataque» premeditado, sino que “agarró de forma instintiva” la mano del niño, un comportamiento natural de la especie ante un objeto extraño en su entorno. Gracias a la intervención de testigos, el menor pudo ser retirado del sitio con lesiones que, afortunadamente, fueron calificadas como leves.

La investigación policial reveló detalles críticos sobre la supervisión del menor al momento del percance. Según los informes, los padres —identificados como Carrie B. Sortor (43 años) y Stephen J.B. Wilson (61 años)— se encontraban a una distancia de entre 7 y 9 metros de su hijo.

Testigos y autoridades señalaron que la pareja estaba sentada en una zona de bancas utilizando sus teléfonos móviles, percatándose de la situación únicamente cuando los gritos de alerta de otros visitantes interrumpieron la escena. Ante esta evidencia, la Fiscalía del condado de Dauphin determinó procesar a ambos por el cargo de poner en riesgo el bienestar de un menor.

El zoológico, que alberga a más de 200 animales en sus 4.5 hectáreas, emitió un comunicado oficial precisando que el sistema de seguridad del recinto funcionó correctamente:

  • Capas de protección: El parque cuenta con barreras físicas y señalización clara para mantener la distancia.
  • Comportamiento animal: Se reiteró que la reacción del lobo fue consistente con su naturaleza y no hubo una brecha de seguridad en la jaula, ya que el contacto ocurrió a través de la malla.
  • Responsabilidad compartida: El recinto subrayó que es obligación de los adultos supervisar a los niños en todo momento y permanecer en las áreas designadas para visitantes.

Por el momento, los ejemplares de lobo gris permanecerán en exhibición habitual, mientras el proceso legal contra Sortor y Wilson sigue su curso en las cortes de Pensilvania.

Con información de Heraldo

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