En Playa del Carmen, una propuesta que combina cultura, economía y espacio público comienza a tomar forma como parte de un intento más amplio por replantear la relación institucional con los pueblos indígenas.

El eje visible de esta iniciativa es el corredor etno-turístico y cultural “YA’AAXCHÉ”, proyectado sobre la avenida 38, entre la carretera federal y la avenida 75. Más que un atractivo urbano, el planteamiento apunta a convertirse en un punto de encuentro periódico donde converjan saberes tradicionales, producción artesanal y expresiones artísticas.
La propuesta, impulsada por el Consejo Ciudadano de Ciencia, Cultura y Artes, es analizada bajo una lógica integral e intercultural, según explicó el regidor Juan Novelo Zapata, presidente de la Comisión de Asuntos Indígenas y Afromexicanos del Cabildo. El enfoque, dijo, busca trascender acciones aisladas y consolidar políticas públicas sostenidas.
El corredor contemplaría talleres, actividades gastronómicas, exposiciones, juegos tradicionales y encuentros académicos, con la participación de artesanos, artistas y portadores de conocimiento. La intención es doble: generar consumo cultural y, al mismo tiempo, abrir espacios de exposición y sustento económico para creadores de distintos niveles.
El proyecto también incluye la revitalización urbana de la zona y la creación de un corredor escultórico enfocado en la cosmovisión maya, en un intento por integrar identidad cultural al paisaje urbano de una ciudad en constante crecimiento.
Pero la iniciativa se inscribe en un diagnóstico más amplio. Novelo Zapata planteó la necesidad de abandonar el uso simbólico o político de las comunidades indígenas y avanzar hacia su reconocimiento pleno dentro de las políticas públicas. En ese sentido, subrayó la importancia de incorporar a más de 50 comunidades indígenas locales al Catálogo Nacional del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, lo que permitiría su acceso a programas federales.
Como parte de esta estrategia, el regidor propuso la creación de la Dirección Indígena y del Consejo Municipal Indígena, así como una mayor coordinación con el Instituto para el Desarrollo del Pueblo Maya.
La agenda incluye también una intervención simbólica: integrar a las heroínas María Uicab, Hilaria Nahuat y Agapita Contreras en la Rotonda de los Caudillos Mayas, junto con acciones para difundir su legado.
En conjunto, las propuestas buscan algo más que visibilidad: establecer condiciones para el desarrollo económico, la preservación cultural y la inclusión efectiva de las comunidades indígenas en la vida pública de la ciudad.
