Durante la conferencia «Mañanera» de este martes 7 de abril, el Secretario de Salud Federal, David Kershenobich, reveló avances críticos en la investigación sobre las muertes ocurridas en clínicas particulares de Sonora. Según los informes preliminares, la principal hipótesis apunta a una contaminación bacteriana en las soluciones intravenosas administradas a las víctimas.
Kershenobich, quien compareció junto a la Presidenta Claudia Sheinbaum, explicó que el análisis de los datos clínicos de los pacientes reveló niveles alarmantes de glóbulos blancos, una señal inequívoca de respuesta inmunológica extrema.
«Lo que se tiene es evidencia de que a lo mejor existe un contaminante bacteriano, porque (los pacientes) tuvieron cifras de glóbulos blancos muy altos, fenómenos que se asocian a sepsis«, detalló el funcionario federal.
El secretario realizó una recapitulación del impacto de este brote infeccioso, elevando la cifra de afectados a 10 personas:
- 6 fallecimientos: Confirmados tras la aplicación de los sueros.
- 2 hospitalizaciones: Pacientes que continúan bajo observación, uno de ellos reportado en estado de gravedad.
- 2 altas médicas: Personas que lograron superar el cuadro crítico.
Las muestras recolectadas en los establecimientos clausurados ya se encuentran en laboratorios de la Cofepris. Aunque existen resultados preliminares que refuerzan la teoría de la contaminación, el análisis técnico continúa para determinar el patógeno específico.
Respecto a la vertiente judicial, el Secretario de Salud confirmó que el probable responsable de prescribir y suministrar las mezclas ya ha sido identificado por las autoridades. No obstante, evitó precisar si el sospechoso se encuentra actualmente prófugo o bajo custodia de la Fiscalía estatal.
Ante la gravedad de los hechos, el Gobierno Federal emitió una alerta a la ciudadanía para evitar el uso de tratamientos intravenosos fuera de entornos hospitalarios certificados. «Hacer un llamado a la población a que tengan cuidado en la administración de estos (sueros)», enfatizó Kershenobich, subrayando el riesgo mortal que representan las mezclas vitaminadas sin control sanitario.
Con información de Heraldo
