A pesar de haber conquistado las principales mecas del boxeo mundial en Estados Unidos, Arabia Saudita y México, Saúl “Canelo” Álvarez aún mantiene viva una ambición personal antes de colgar los guantes: protagonizar una gran cartelera en territorio japonés.
El pugilista jalisciense y monarca de las 168 libras reconoció abiertamente que combatir en la nación asiática figura en el centro de sus metas personales. La confesión cobra relevancia en medio de crecientes versiones en la industria del boxeo que señalan a Japón como un destino potencial para uno de sus compromisos a principios de 2027, aunque por el momento no existe un acuerdo contractual formalizado ni un rival confirmado.
En una reciente entrevista con el periodista especializado Mike Coppinger, Álvarez fue cuestionado sobre la posibilidad de expandir sus escenarios internacionales hacia plazas emblemáticas como Londres o Tokio, tras sus veladas masivas en Riad y su combate en Guadalajara frente a John Ryder. El tapatío no dudó en colocar al país del sol naciente en el primer lugar de sus preferencias.
“Espero tener la oportunidad de pelear en Japón. Es uno de mis sueños, porque crecí con Óscar Larios y él peleó contra muchos japoneses. Lo vi y, para mí, es un sueño pelear en Japón”, declaró el multicampeón azteca.
La motivación del «Canelo» se remonta a sus primeros años en el gimnasio, cuando siguió de cerca las actuaciones internacionales de Óscar «Chololo» Larios, exmonarca mundial mexicano que protagonizó intensas batallas ante pugilistas nipones. Esa etapa marcó el crecimiento deportivo de Álvarez y sembró el anhelo de repetir esa experiencia en el Lejano Oriente.
A sus 36 años, el boxeador mexicano es consciente de que el margen de tiempo para concretar esta meta se reduce, pero mantiene intacta la expectativa de que las negociaciones lleguen a buen puerto en el mediano plazo.
“Espero que suceda. Si no, está bien, pero es uno de mis sueños. Creo que sería increíble”, concluyó Álvarez, dejando abierta la puerta para que las promotoras internacionales estructuren lo que sería una histórica velada en el mercado asiático.
Con información de Heraldo
