Durante las primeras horas de este miércoles 28 de octubre, fuerzas federales mexicanas abatieron a Jesús González Peñuelas, alias «Chuy Pañuelas», identificado como un alto operador del Cártel de Guasave y uno de los objetivos prioritarios del gobierno de Estados Unidos, que ofrecía una millonaria recompensa por su captura.
La confirmación oficial fue brindada por el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, quien detalló que los hechos ocurrieron en las calles de la colonia Alfredo V. Bonfil, en el estado de Sinaloa, durante un despliegue operativo de la Secretaría de Marina (Semar).
De acuerdo con el informe de la SSPC, el personal naval realizaba labores de reconocimiento en la zona cuando fue agredido con armas de fuego por integrantes de una célula criminal. Al repeler la agresión en legítima defensa, se desató un tiroteo que dejó un saldo de dos personas fallecidas en el lugar, siendo uno de ellos el propio «Chuy Pañuelas».
Adicionalmente, las autoridades federales aseguraron un importante arsenal y vehículos con reporte de robo vinculados al grupo delictivo:
* Cuatro vehículos con reporte de robo vigente.
* Tres armas largas, cargadores y cartuchos útiles de diversos calibres.
Los indicios balísticos, unidades y material asegurado quedaron a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), instancia encargada de integrar las carpetas de investigación correspondientes.
Por su parte, la Secretaría de Marina indicó que la segunda persona abatida durante el fuego cruzado podría corresponder a Cesáreo Peñuelas Ruiz, alias «El Profe», señalado también como operador de la organización, aunque su plena identificación se mantiene a reserva de los dictámenes periciales forenses.
Según la estructura de inteligencia de la Semar, Jesús González Peñuelas operaba como una pieza clave de segundo orden, situándose jerárquicamente solo por debajo de Fausto Isidro Meza Flores, alias «El Chapo Isidro», máximo líder del Cártel de Guasave.
Las investigaciones apuntan que «Chuy Pañuelas» encabezaba desde principios de los años 2000 una red criminal dedicada a la producción masiva y distribución transnacional de metanfetamina, marihuana y heroína, además de supervisar laboratorios clandestinos de goma de opio y, en tiempos recientes, incursionar en el tráfico de fentanilo. Su estructura familiar y logística incluía a sus hermanos Ignacio y Wilfrido González Peñuelas, así como a otros operadores regionales.
El grupo funcionaba como un brazo operativo de gran peso para el «Chapo Isidro» y mantenía antecedentes históricos de colaboración con figuras como Rafael Caro Quintero, operando en los estados de Sinaloa, Sonora, puntos fronterizos del noroeste y redes de distribución en California y Texas.
Debido a su peligrosidad, el Departamento de Estado de EE. UU. mantenía activa una orden de aprehensión con fines de extradición y una recompensa de **5 millones de dólares** a través de la DEA. Asimismo, el pasado mes de mayo de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro estadounidense había emitido nuevas sanciones económicas directas contra su organización criminal.
Al cierre de su informe, García Harfuch subrayó que este golpe al narcotráfico demuestra la efectividad del trabajo coordinado y de inteligencia dentro del Gabinete de Seguridad federal en la ruta hacia la pacificación de Sinaloa.
Con información de Heraldo
