Una serie de ataques de elefantes salvajes ha dejado un saldo de cinco personas fallecidas, entre ellas dos mujeres, en diversos distritos del estado de Jharkhand durante la última jornada. La tragedia ha encendido las alarmas sobre el creciente conflicto entre las comunidades rurales y la fauna silvestre en las zonas boscosas del país.
Los incidentes ocurrieron en un periodo de gran inestabilidad, con manadas de paquidermos desplazándose cerca de asentamientos humanos en los distritos de Ramgarh, Ranchi y Bokaro.
Uno de los casos que más ha conmocionado a la opinión pública es el de Amit Kumar Rajwar, un hombre de 32 años que perdió la vida el pasado martes por la tarde. Según informes de las autoridades forestales, Rajwar se acercó a una manada de ocho elefantes con la intención de grabar un video y tomarse fotografías tipo «selfie».
En medio de la imprudencia, los animales reaccionaron de forma agresiva, atacándolo y pisoteándolo fatalmente. Este suceso subraya el peligro de subestimar la naturaleza salvaje en busca de contenido para redes sociales.
El oficial forestal de Ramgarh, Nitish Kumar, informó que la situación es crítica:
- Múltiples focos: Tres personas murieron en la zona forestal de Sirka y otra más en la aldea de Jidu, en el área de Angara.
- Identificación: Algunas de las víctimas aún no han sido identificadas formalmente.
- Despliegue: Dos equipos de respuesta rápida y decenas de guardabosques rastrean actualmente el movimiento de unos 42 elefantes divididos en varias manadas que deambulan por la región.
Especialistas en vida silvestre han reiterado la importancia de conocer el lenguaje corporal de estos animales para evitar tragedias. Antes de un ataque, un elefante suele manifestar señales de estrés o amenaza que muchas veces son ignoradas por los curiosos:
- Agitar las orejas y sacudir la cabeza.
- Arrastrar las patas de forma rítmica.
- Emitir sonidos fuertes o barritos de advertencia.
Las autoridades han sido enfáticas: invadir el espacio de estos animales para observar o fotografiar tiene consecuencias fatales. La recomendación oficial es mantener una distancia prudente y respetar los corredores naturales por los que transitan estas especies para permitir una coexistencia segura.
Con información de Milenio
