La Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) oficializó la activación de una ficha de recompensa por un monto de 100 mil pesos para agilizar la localización y captura de José Manuel Jiménez Miranda. El imputado, un coronel retirado del Ejército Mexicano, se desempeñaba como exjefe de escoltas y asesor de seguridad del entonces alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, quien fuera ejecutado en noviembre de 2025.
El anuncio de este incentivo económico ocurre días después de que el fiscal estatal, Carlos Torres Piña, adelantara ante los medios que se emitiría una alerta de búsqueda con alcance nacional. Las autoridades judiciales consideran a Jiménez Miranda como un presunto implicado clave en el magnicidio del edil tapatío, motivo por el cual permanece prófugo desde el momento del crimen.
Las fuerzas del orden han extendido los operativos de rastreo a todas las entidades federativas debido al alto perfil operativo del sospechoso. José Manuel Jiménez Miranda cuenta con una trayectoria de más de 43 años dentro de las estructuras de las Fuerzas Armadas, donde alcanzó el rango de Coronel de Arma en el año 2013.
Fuentes cercanas a la carpeta de investigación admiten que su sofisticado adiestramiento en tácticas de evasión, planeación y supervivencia operativa le ha facilitado mantenerse fuera del alcance de la justicia durante estos meses. En su hoja de servicios dentro del ámbito castrense y de justicia destacan cargos como:
- Policía Judicial Federal Militar.
- Jefe de grupo de seguridad en la Ciudad de México.
- Subdelegado de la Policía Judicial en el estado de Quintana Roo.
- Integrante del Primer Consejo de Guerra Ordinario Permanente de la I Región Militar.
La relación profesional entre el militar retirado y el fallecido alcalde Carlos Manzo estuvo marcada por nombramientos estratégicos y abruptas salidas del ojo público:
- El ascenso: En agosto del año pasado, el munícipe anunció en redes sociales la designación del coronel como el nuevo titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Uruapan, asumiendo funciones el 1 de septiembre.
- La destitución por violencia: Menos de un mes después de asumir el cargo, Jiménez Miranda fue relevado de la SSP tras trascender un presunto episodio de violencia doméstica contra su esposa. Aunque no se consolidó una denuncia formal, el alcalde Manzo declaró en su momento que «no había cheques en blanco para nadie» y cortó la relación laboral.
- El retorno: Pese al escándalo, semanas más tarde el edil reincorporó al militar retirado a su círculo más íntimo, entregándole el control total de su esquema de escoltas y seguridad personal.
Las investigaciones de la fiscalía contextualizan que el reforzamiento de la seguridad del alcalde y el estrechamiento de lazos con el coronel Jiménez Miranda se aceleraron tras la captura de René Belmonte Aguilar, alias “El Rino”, identificado por las agencias federales como el jefe de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la convulsa región de Uruapan.
Tras dicha detención, el alcalde solicitó formalmente apoyo extraordinario al Estado, delegando su integridad física en manos del hoy prófugo. La FGE mantiene abiertas todas las líneas de investigación para determinar si la estructura de seguridad del edil fue corrompida y exhortó a la ciudadanía a utilizar los canales anónimos de denuncia para aportar cualquier dato que lleve al paradero del exmilitar.
Con información de Excélsior
