Las autoridades rusas han desplegado un operativo de emergencia y una investigación criminal tras registrarse un envenenamiento masivo dentro de una residencia para personas de la tercera edad en la capital. Hasta el momento, se confirma el fallecimiento de tres adultos mayores, mientras que más de 40 residentes permanecen hospitalizados con diversos niveles de gravedad.
El incidente afectó a gran parte de la población del asilo, que al momento del suceso albergaba a 73 residentes. Según los reportes oficiales, el número de víctimas mortales podría aumentar en las próximas horas debido al estado crítico de algunos de los internados.
De acuerdo con los registros de la policía local, los efectos del tóxico no fueron inmediatos. Los primeros síntomas comenzaron a manifestarse de manera escalonada entre el pasado jueves 18 y el viernes 19 de diciembre, lo que dificultó la detección temprana de la emergencia.
Tras los primeros reportes de enfermedad generalizada, los servicios médicos evaluaron a 55 personas en el lugar, determinando que más de la mitad requería traslado urgente a centros hospitalarios para recibir tratamiento especializado contra la intoxicación.
La Dirección General de Investigación del Comité de Investigación de Rusia emitió un comunicado informando la apertura de una carpeta por el “envenenamiento de los huéspedes de una pensión”. Aunque la causa exacta de la intoxicación aún no ha sido revelada, las líneas de investigación se centran en la higiene y la cadena de suministros del lugar.
Como parte del protocolo forense, las autoridades han procedido con:
- Inspección del recinto: Peritos confiscaron documentación administrativa y registros del personal.
- Muestreo de alimentos: Se recolectaron pruebas de la comida servida en los últimos días y de los utensilios de cocina.
- Análisis de laboratorio: Representantes del Servicio Federal de Supervisión (Rospotrebnadzor) realizan los exámenes químicos para identificar el tipo de veneno o producto tóxico ingerido.
La policía local ha comenzado una serie de interrogatorios a los empleados y directivos del asilo —cuyo nombre se mantiene bajo reserva por motivos legales— con el fin de determinar si se trató de una negligencia sanitaria severa o un acto intencionado.
El Comité de Investigación regional aseguró que se trabajará hasta hallar a los responsables de este suceso que ha conmocionado a la sociedad moscovita por la vulnerabilidad de las víctimas involucradas.
Con información de Milenio
