La tensión entre Washington y Teherán ha alcanzado un nuevo máximo histórico tras filtrarse una advertencia del Buró Federal de Investigaciones (FBI) sobre posibles represalias de Irán en territorio estadounidense. Según informes obtenidos por la cadena ABC News, las autoridades de inteligencia monitorean la posibilidad de un ataque con vehículos aéreos no tripulados (drones) lanzados desde las costas de California.
La alerta surge como una respuesta directa a la escalada bélica que culminó el pasado 28 de febrero con la muerte del entonces líder supremo, Alí Jamenei, durante una serie de ataques combinados. La inteligencia estadounidense sugiere que Irán habría planeado un «ataque sorpresa» utilizando embarcaciones no identificadas frente a la costa del Pacífico para desplegar drones contra objetivos en suelo californiano.
«No disponemos de información adicional sobre el momento, el método, el objetivo ni los autores de este presunto ataque», reza el documento del FBI, subrayando que la amenaza se activaría en caso de que Estados Unidos profundizara sus operaciones militares contra el régimen iraní.
Ante la difusión de estos reportes, el gobernador de California, Gavin Newsom, emitió un mensaje de calma a la población a través de sus canales oficiales este 11 de marzo. El mandatario aseguró que, si bien no existe conocimiento de una «amenaza inminente» en este preciso instante, el estado se encuentra en coordinación permanente con agencias de seguridad e inteligencia para monitorear cualquier movimiento vinculado al conflicto en Medio Oriente.
Sin embargo, Newsom no desaprovechó la oportunidad para criticar la gestión federal:
- Inestabilidad económica: El gobernador señaló que los mercados se encuentran agitados y los precios del combustible han comenzado a subir drásticamente.
- Crítica política: Cuestionó la estrategia de la administración de Donald Trump, asegurando que no se vislumbra un final real para la guerra y lanzando un reclamo directo: «¿Cómo puede el presidente explicar esto al pueblo estadounidense?».
Aunque portavoces del FBI en Los Ángeles y la Casa Blanca han guardado silencio ante las solicitudes de comentarios, analistas de seguridad consultados por ABC News destacan una preocupación creciente. El temor de los funcionarios de inteligencia no se limita a la costa, sino también al uso de esta tecnología cerca de la frontera con México, donde el personal estadounidense podría ser vulnerable a ataques de precisión.
Por ahora, California permanece en un estado de vigilancia reforzada, mientras el tablero geopolítico global aguarda la siguiente movida en una guerra que ya ha comenzado a sentirse en las estaciones de servicio y en los informes de inteligencia doméstica.
Con información de Heraldo
