MINNEAPOLIS, MINNESOTA — Tras una intensa movilización social y una orden judicial de emergencia, el pequeño Liam Conejo Ramos, de 5 años, y su padre, Adrián, finalmente regresaron a su hogar en Minnesota. La familia, de origen ecuatoriano, había sido trasladada a un centro de detención en Texas tras una redada que desató una ola de indignación nacional por los métodos empleados por los agentes federales.
La liberación se produjo el pasado sábado por la noche, luego de que el juez federal Fred Biery emitiera un fallo ordenando su salida inmediata del centro de detención familiar en Dilley, Texas. El congresista Joaquin Castro (D-Texas) fue el encargado de escoltar personalmente a padre e hijo de regreso a casa.
El caso de Liam cobró relevancia global tras difundirse fotografías del menor vistiendo un gorro de conejo y una mochila de Spider-Man, rodeado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La controversia escaló debido a las versiones contradictorias sobre su detención:
- Versión de la comunidad: Vecinos y funcionarios escolares denunciaron que los agentes usaron a Liam como «cebo», obligándolo a tocar la puerta de su casa para que su madre abriera.
- Versión del Gobierno: El Departamento de Seguridad Nacional calificó dicha acusación como una «mentira absoluta», asegurando que el padre huyó a pie y dejó al niño solo en un vehículo en marcha.
En su resolución, el juez Biery no escatimó en críticas hacia el sistema migratorio actual, calificándolo de «arcaico». Si bien reconoció que la familia aún podría enfrentar un proceso de deportación, sentenció que cualquier resultado debe ocurrir a través de una «política más ordenada y humana que la actual».
Por su parte, el congresista Castro manifestó su preocupación por la salud emocional del menor: «Su padre me dijo que Liam no ha sido el mismo desde la detención», señaló tras compartir fotos del niño descansando finalmente en su sofá.
El distrito escolar de Liam celebró la noticia, reafirmando su postura contra la separación de familias. Mientras tanto, el Departamento de Seguridad Nacional no ha emitido comentarios adicionales tras la liberación. Este caso se suma a la creciente lista de incidentes que mantienen bajo escrutinio las políticas de deportación masiva de la administración del presidente Donald Trump.
Con información de Milenio
