CIUDAD DE MÉXICO. – Una tarde de devoción terminó en tragedia en la alcaldía Cuauhtémoc, luego de que una mujer resultara gravemente herida tras una explosión accidental dentro de su domicilio. El incidente, provocado por la manipulación de material pirotécnico cerca de una fuente de calor, derivó en la amputación de una de sus extremidades.
Los hechos ocurrieron en el número 24 de la calle Jesús Terán, en la colonia Tabacalera. Según los primeros reportes, la víctima intentaba encender una veladora en su altar religioso cuando se produjo un flamazo que alcanzó un cargamento de pólvora almacenado en el lugar.
Personal del Heroico Cuerpo de Bomberos y de Protección Civil de la Ciudad de México acudieron al sitio tras el reporte de la detonación. Al ingresar al inmueble, los equipos de emergencia localizaron a la mujer con lesiones severas y una hemorragia activa en la mano derecha, la cual tuvo que ser amputada debido a la gravedad de los daños.
Testigos presenciales y vecinos de la zona indicaron que la víctima se encontraba consciente al momento del rescate. Una vecina de 40 años relató que el incidente fue producto de un descuido, ya que la afectada mantenía aproximadamente un kilo de pólvora frente a su altar.
Además de la pérdida de su mano, la mujer sufrió una fractura en la pierna derecha. Tras ser estabilizada por paramédicos, fue trasladada de urgencia a un hospital cercano para recibir atención especializada.
A pesar de la intensidad de la detonación, que generó alarma en el sector oriente de la colonia, las autoridades informaron lo siguiente:
- Sin daños colaterales: Protección Civil descartó afectaciones en las viviendas aledañas o daños estructurales graves dentro del departamento siniestrado.
- Reapertura vial: Tras finalizar las diligencias y asegurar el inmueble, la vialidad fue liberada y el tránsito volvió a la normalidad en la zona.
- Reporte oficial: El Cuerpo de Bomberos confirmó a través de redes sociales que la explosión se originó por la manipulación de pólvora en una vivienda particular.
Este suceso reitera el llamado de las autoridades sobre el peligro de almacenar materiales explosivos o inflamables en zonas residenciales y su proximidad con veladoras o fuentes de ignición.
Con información de Heraldo
