Lo que parecía ser un «golpe de suerte» se convirtió en una pesadilla legal para Kelyn Spadoni, una exempleada de la oficina del sheriff de Nueva Orleans. Spadoni enfrenta cargos por fraude bancario y robo tras negarse a devolver más de un millón de dólares que le fueron transferidos por error a su cuenta personal.
El incidente se originó el 7 de abril de 2021, cuando la firma de inversiones Charles Schwab & Co. intentaba transferir a Spadoni la modesta suma de 82 dólares, correspondientes a sus ganancias del periodo. Sin embargo, un fallo contable provocó que la transacción se disparara hasta alcanzar los 1.2 millones de dólares.
Al percatarse del error, la compañía financiera intentó revertir la operación de manera inmediata, pero se encontró con una barrera inesperada: la cuenta ya no tenía fondos suficientes.
Según las investigaciones de CBS12 News y ABC13, Spadoni, de 33 años, no notificó el excedente a su banco. Por el contrario, la mujer movió rápidamente el capital a una cuenta diferente para blindarlo y comenzó a gastarlo de inmediato. Entre las adquisiciones registradas por las autoridades se encuentran:
- Una nueva propiedad inmobiliaria.
- Una camioneta familiar modelo 2021.
La oficina del sheriff, donde Spadoni se desempeñaba como operadora de emergencias, procedió a su despido inmediato al descubrirse la maniobra. El capitán Jason Rivarde fue contundente en sus declaraciones a los medios:
“Ella no tiene ningún derecho legal a ese dinero. Incluso si se colocó allí por error, se trató de un fallo de contabilidad y los fondos no le pertenecen”.
A pesar de que Spadoni intentó retener el dinero, el contrato firmado con su bróker estipula explícitamente que cualquier excedente recibido por error debe ser reintegrado. Ante la negativa de cooperar, la mujer fue arrestada y ahora enfrenta un proceso judicial por:
- Robo de propiedad.
- Fraude bancario.
- Transmisión ilegal de fondos monetarios.
El caso sirve como una advertencia sobre la responsabilidad legal de los usuarios ante los errores del sistema bancario, subrayando que el aprovechamiento de un fallo técnico no otorga derechos de propiedad sobre los activos.
Con información de Heraldo
