La tranquilidad de la tarde de este domingo se vio interrumpida a las 15:42 horas cuando la Alerta Sísmica se activó en los altavoces del C5 de la Ciudad de México. El Servicio Sismológico Nacional (SSN) confirmó que se trató de un movimiento telúrico de magnitud 5.7, con epicentro situado a 17 kilómetros de profundidad cerca de Puerto Escondido, Oaxaca.
A pesar del sonido de la alerta, que suele generar momentos de tensión entre los capitalinos, la percepción del sismo fue prácticamente inexistente en la mayoría de las alcaldías.
Inmediatamente después del evento, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) activó los protocolos de seguridad. La dependencia estableció comunicación directa con las Unidades de Gestión de las 16 alcaldías para realizar patrullajes de supervisión.
- Ciudad de México: El balance inicial de las autoridades capitalinas indica «saldo blanco», sin reportes de heridos ni daños a la infraestructura o servicios públicos.
- Oaxaca: En el estado del epicentro, la Coordinación Estatal de Protección Civil también inició monitoreos en las regiones de la Costa y el Istmo. Hasta el momento, no se han registrado afectaciones materiales ni víctimas en la entidad.
Aunque este evento no pasó de ser un susto, la activación de la alerta reaviva la memoria histórica de una ciudad construida sobre suelo blando. La recurrencia de estos fenómenos recuerda tragedias pasadas que marcaron el urbanismo y la protección civil del país.
Entre los sismos más recordados por su letalidad destaca el del 19 de septiembre de 1985. Con una magnitud de 8.1, aquel terremoto originado en el Pacífico devastó amplias zonas de la CDMX, resultando en la pérdida de más de 10,000 vidas y transformando para siempre los códigos de construcción y la cultura de prevención en México.
Con información de Milenio
