En una hazaña que ha dejado boquiabiertos a los internautas, un joven hermosillense logró vencer uno de los desafíos gastronómicos más extremos del norte de México. Tras devorar un burro percherón de 3 kilogramos en apenas 36 minutos, el participante se hizo acreedor a un premio de 20 mil pesos en efectivo.
El evento, que tuvo lugar en la inauguración de la nueva sucursal de Burros Percherones y Los Groseros, fue documentado por un reconocido creador de contenido, convirtiéndose rápidamente en un fenómeno viral en diversas plataformas digitales.
El protagonista de esta proeza es David, mejor conocido por sus allegados como “El Tanque”. Para David, esta no era solo una competencia de comida, sino una revancha personal. Según se dio a conocer, el joven había participado en una edición anterior del reto el año pasado, donde se quedó a las puertas de la victoria.
En esta ocasión, David regresó con una técnica depurada y una motivación inquebrantable, logrando lo que decenas de competidores —entre ellos nombres como Henry Flores, Miguel y Sebastián— no pudieron conseguir: terminar el colosal platillo dentro del límite de tiempo.
El video muestra la magnitud del burro percherón, un ícono de la gastronomía sonorense que, en esta versión de competencia, desafía las leyes de la capacidad humana. Mientras otros concursantes intentaban desarmar el platillo por partes o comer a gran velocidad sin éxito, «El Tanque» mantuvo un ritmo constante que le permitió asegurar el botín económico.
El creador de contenido que dio a conocer la historia calificó el desafío como uno de los más intensos que ha presenciado en el mundo de los food challenges, destacando no solo la resistencia física del ganador, sino el atractivo del premio, poco común en este tipo de dinámicas locales.
A pocas horas de su publicación, el clip ya acumulaba miles de reproducciones. Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar: desde usuarios que expresaban su incredulidad ante la cantidad de comida ingerida, hasta aquellos que celebraban la determinación de David para volver por su corona.
Más allá del espectáculo, el reto ha servido como una poderosa campaña de marketing para el establecimiento, posicionándolo como el lugar de referencia para quienes buscan llevar su apetito al siguiente nivel.
Con información de Milenio
