La administración del presidente Donald Trump y el gigante del comercio electrónico Amazon protagonizaron un breve pero intenso cruce de declaraciones luego de que un reporte sugiriera que la compañía planeaba mostrar a los consumidores el impacto de los aranceles en los precios de sus productos. La Casa Blanca reaccionó con vehemencia, calificando la supuesta iniciativa como un acto «hostil y político».
En una rueda de prensa el martes, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, no escatimó en críticas hacia Amazon, tildando la transparencia propuesta de «antiestadounidense». Además, la vocera acusó a la empresa de alinearse con «un brazo de propaganda china», elevando la tensión en la controversia.
El trasfondo de esta disputa radica en los aranceles impuestos por la administración Trump, una política que ha generado preocupación por su potencial impacto en los precios al consumidor y en la economía en general. Empresas como Amazon buscan informar a sus clientes sobre el origen de los incrementos en los costos.
Sin embargo, la polémica tomó un giro inesperado cuando Amazon salió al paso de las acusaciones, negando categóricamente los planes de mostrar los costos arancelarios junto a los precios de los productos en su plataforma principal.
El reporte inicial, que desató la tormenta, fue publicado por Punchbowl News y citaba una fuente anónima que aseguraba que Amazon se preparaba para detallar el impacto de los aranceles al lado del precio final de los artículos. Esta información provocó una reacción inmediata y airada desde la Casa Blanca.
Según fuentes no identificadas, el propio presidente Trump se comunicó directamente con el fundador de Amazon, Jeff Bezos, para expresar su descontento por los supuestos planes de la compañía. La vocera Leavitt insistió en la motivación política detrás de la presunta iniciativa de Amazon.
La respuesta de Amazon llegó a través de su portavoz, Tim Doyle, quien aclaró que las discusiones sobre la visualización de los costos arancelarios se limitaron a su servicio Haul, una plataforma de descuentos lanzada recientemente. Doyle enfatizó que la idea «nunca fue aprobada y no ocurrirá».
Tras la aclaración de Amazon, la postura de la Casa Blanca experimentó un notable cambio. Antes de partir hacia Michigan para encabezar un mitin en conmemoración de sus 100 días de gobierno, el presidente Trump elogió a Jeff Bezos. «Jeff fue muy amable. Resolvió el problema rápidamente e hizo lo correcto. Es un buen tipo», declaró el mandatario, dando por zanjada la controversia.
Este episodio subraya la sensibilidad política en torno a la política arancelaria de la administración Trump y la estrecha vigilancia sobre las acciones de las grandes empresas, especialmente aquellas con una influencia significativa en el comercio y la opinión pública. La rápida retractación de Amazon y la posterior reacción conciliadora del presidente sugieren un intento por evitar una confrontación prolongada en un momento políticamente delicado.
Con información de El Heraldo de México
