Un golpe contundente a las estructuras de distribución del Cártel de Sinaloa en el sureste de los Estados Unidos se consolidó esta semana. José Guadalupe Favela, de 68 años y señalado como un hombre de confianza de la cúpula de dicha organización criminal, fue sentenciado a 188 meses de prisión (más de 15 años) por el delito de distribución de metanfetaminas.
Las autoridades federales estadounidenses destacaron que, debido a la gravedad de los delitos de narcotráfico, Favela no tendrá derecho a libertad bajo palabra, por lo que deberá cumplir la totalidad de su condena tras las rejas.
“José Favela fue un operador significativo del Cártel de Sinaloa, responsable de facilitar la distribución de cantidades masivas de drogas mortales en Georgia”, declaró el fiscal William Keyes, quien reconoció el trabajo conjunto del FBI y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) para desmantelar este entramado.
La caída de Favela comenzó en 2021, cuando agentes federales lograron interceptar sus comunicaciones con otros mandos del cártel. Un punto de inflexión en la investigación ocurrió cuando el hoy sentenciado fue grabado quejándose por la falta de suministro de estupefacientes.
Según los informes, el desabasto se debió a que la organización estaba concentrando recursos y seguridad para una supuesta visita de Ovidio Guzmán a la región. Aunque la visita de Guzmán nunca se concretó, el seguimiento de estas conversaciones permitió a las autoridades recolectar evidencia irrefutable sobre la operación logística que Favela lideraba desde suelo estadounidense.
La sentencia contra Favela no es la única en este caso. Otros integrantes de su célula criminal ya han recibido sus condenas:
- Diego García (28 años): Sentenciado también a 188 meses de cárcel.
- Juan Pablo Torres (32 años): Condenado a 48 meses de prisión. Ambos, al igual que Favela, son de origen mexicano y carecían de residencia legal en el país.
- Luis Mejina, alias “La Perra”: Ciudadano californiano que recibió una pena de 48 meses.
Con estas sentencias, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos busca enviar un mensaje claro sobre la persecución de los operadores logísticos que facilitan la entrada de drogas sintéticas a las comunidades locales, debilitando los brazos operativos de los grandes grupos delictivos transnacionales.
Con información de Heraldo
