El tranquilo domingo de la comunidad de Valentina Norte se vio sacudido por un hallazgo macabro que ha dejado consternados a los vecinos del barrio La Florcita. El cuerpo sin vida de un hombre de 50 años fue encontrado en el interior de la carcasa de un refrigerador viejo, en lo que las autoridades describen como un acto de extrema violencia derivado de una disputa vecinal.
Los hechos salieron a la luz minutos antes del mediodía del pasado domingo 21 de diciembre. Un residente del sector acudió a la vivienda de su vecino y, al ingresar al predio, se topó con una escena de pesadilla: el cuerpo de la víctima yacía dentro de la estructura metálica de un refrigerador en desuso que se encontraba tirado en el patio.
De inmediato, el testigo alertó a las autoridades, activando un despliegue policial encabezado por la División Homicidios. Según Juan Barroso, jefe del Departamento de Seguridad Personal de la Policía de Neuquén, el electrodoméstico no estaba en funcionamiento, sino que se trataba simplemente de la «carcasa» del equipo, lo que facilitó la visibilidad del cadáver para el testigo.
Conforme avanzaron las investigaciones y se recogieron testimonios en la zona de Valentina Norte, cerca de la plaza Almafuerte, surgió una hipótesis central: el robo de una billetera.
“Todo se habría originado porque el fallecido le habría sustraído una billetera a un vecino. Cuando este se entera, va a reclamarle y se produce una pelea”, explicó Barroso a los medios locales. Lo que comenzó como un reclamo escaló rápidamente a un enfrentamiento físico letal.
El examen preliminar realizado en la escena reveló la brutalidad del ataque. La víctima presentaba múltiples traumatismos en la cabeza, el tórax y los brazos. Los peritos identificaron señales de defensa, sugiriendo que el hombre luchó por su vida antes de sucumbir a los golpes. Aunque no se encontraron heridas de arma blanca, los investigadores presumen el uso de un objeto contundente aún no identificado.
En un giro inesperado durante el operativo, el presunto agresor —quien ya había sido señalado por otros vecinos— decidió entregarse voluntariamente. Al ver la presencia policial, el hombre se acercó a los agentes confesando haber mantenido la discusión con el fallecido, lo que derivó en su inmediata detención.
Aunque se confirmó que ambos hombres se conocían de tiempo atrás, las autoridades aún no han determinado la naturaleza de su relación, más allá de la convivencia en el mismo sector. El barrio La Florcita permanece bajo vigilancia mientras la justicia neuquina procesa al detenido y busca esclarecer los últimos detalles de este crimen que ha marcado el cierre del año en la región.
Con información de Heraldo
